La movilización se realizó el sábado 7 de noviembre con un recorrido hacia el Congreso, música, homenajes y pedidos de una Ley Integral Trans y una nueva legislación antidiscriminatoria.
La 35ª Marcha del Orgullo LGBTIQ+ reunió este sábado 7 de noviembre a una multitud en la Ciudad de Buenos Aires. La jornada combinó banderas multicolores, expresiones artísticas y música con reclamos vinculados con la igualdad de derechos, la inclusión y el respeto.
La concentración comenzó en la intersección de Lima y Avenida de Mayo, desde donde las personas movilizadas avanzaron hacia el Congreso de la Nación. El trayecto fue diferente al de años anteriores debido al operativo de seguridad previsto por la visita del papa León XIV a la Argentina, programada para el domingo 8 de noviembre.
De la convocatoria participaron organizaciones sociales, agrupaciones de derechos humanos, activistas y familias. Entre las demandas figuraron una Ley Integral Trans que amplíe las garantías de acceso a la salud, la educación, el trabajo y la vivienda, además de una nueva legislación contra la discriminación y medidas de reparación histórica para personas travestis y trans que atravesaron persecución y violencia.
La movilización también incluyó pedidos de políticas públicas para prevenir ataques motivados por la orientación sexual y la identidad de género. En ese marco, distintas organizaciones manifestaron preocupación por la agresión sufrida por un grupo de mujeres trans en los Bosques de Palermo, ocurrida días antes, y exigieron respuestas y medidas de protección.
El lema “Cuando el odio avanza, el orgullo en las calles es resistencia”, utilizado por la Comisión Organizadora, expresó el rechazo a los discursos discriminatorios. Además, hubo cuestionamientos a las modificaciones de las políticas de diversidad impulsadas por el Gobierno nacional y reclamos para garantizar tratamientos de salud y programas de inclusión, junto con homenajes a referentes de los derechos humanos.