El exdirigente y exjugador colombiano calificó de “terrorífico” el desempeño del árbitro y sostuvo que el entorno pudo haberlo condicionado.
Mauricio “Chicho” Serna cuestionó el arbitraje de Nicolás Ramírez en el último superclásico, que Boca le ganó a River. “El arbitraje fue de terror. Tenía una cara de asustado que me llamaba la atención cuando lo veía por el monitor”, declaró a Planeta Bostero.
El colombiano consideró que el desempeño del árbitro pudo estar influido por el contexto del partido. “Me parece que el entorno lo condicionó”, sostuvo, en un encuentro que dejó polémicas y numerosas quejas del lado de River.
Serna también se refirió a Sebastián Villa, a quien considera una de sus debilidades. “Necesita tener más minutos para volver a su nivel”, afirmó, y contó que le preguntó cuándo volverá a rematar al arco y convertir goles con su pegada.
Sobre el regreso de un exatacante de Independiente Rivadavia, relató que fue él quien recibió primero el llamado y le planteó que debía volver a Boca. Según contó, luego Juan Román Riquelme se enteró de la conversación y comenzaron las negociaciones.
El exjugador destacó además a los juveniles Milton Delgado y Leonel Flores. Del primero dijo que jugó “con mucha personalidad”, mientras que del segundo valoró que insista pese a perder pelotas: “Me gusta mucho porque pierde seis balones pero el séptimo quiere hacerlo igual”.
Serna explicó que dejó de trabajar institucionalmente en Boca porque sentía que ya no tenía más fuerzas para aportar lo necesario. También elogió al equipo dirigido por Rodolfo Arruabarrena: afirmó que ha sido “el mejor del campeonato” y que, ante River, fue el conjunto que buscó ganar, aunque le faltó precisión en ataque.