En Olivos descansan figuras políticas como Arturo Frondizi y Ramón S. Castillo; las reformas buscan que el espacio conserve su estilo y los vecinos puedan recorrerlo en condiciones de mayor comodidad y respeto
El Cementerio de Olivos conserva sepulturas, bóvedas, esculturas y edificios que forman parte de la historia de Vicente López y guardan la memoria de figuras de la política, la ciencia y la cultura argentina. Aun así, a poco de cumplir 120 años, el paso del tiempo y un mantenimiento desigual dejan signos visibles de deterioro en algunos sectores.
«En nuestra opinión, el cementerio está viviendo un profundo deterioro en cuanto a las sepulturas y las bóvedas. Pero esto no es reciente, viene ocurriendo hace mucho tiempo y entendemos que la situación debe revertirse de modo urgente», explicó a LA NACION Javier Varani, secretario de la Asociación Fundadores y Pioneros del Partido de Vicente López .
Al acercarse a ciertas sepulturas y, principalmente, al espacio de los nichos en el subsuelo, se observan signos de humedad, gavetas rotas y delicados problemas de iluminación . En 2025, el municipio instaló un sistema de cámaras 360° con análisis de inteligencia artificial y cámaras térmicas, conectado a la central de monitoreo Escudo, con el objetivo de detectar movimientos e ingresos al predio y prevenir hechos de vandalismo.
Mientras que del ámbito cultural se cuentan figuras como Niní Marshall, Hugo del Carril, Mariano Mores e Isabel Sarli.