La mujer había dado a luz en septiembre de ese año en el Hospital Luis Lagomaggiore y le informaron que el niño había muerto. Un operativo judicial halló restos óseos y un objeto que reconoció como propio.
Una mujer que durante 40 años intentó establecer qué ocurrió con su hijo volvió a tener un elemento central para su búsqueda. En un procedimiento realizado en un cementerio de la ciudad de Mendoza fueron hallados restos óseos junto a una medalla religiosa que la denunciante aseguró haber dejado en la sala de partos.
El niño había nacido en septiembre de 1986 en el Hospital Luis Lagomaggiore. Según la denuncia, nació con vida y poco después los profesionales le comunicaron a su madre que había fallecido por causas naturales. La mujer nunca recibió el cuerpo ni pudo despedirse, por lo que comenzó a reclamar respuestas ante la Justicia provincial.
El caso tomó un nuevo impulso en agosto de 2025, cuando la denuncia fue presentada ante la Justicia Federal. Por orden del Juzgado Federal N.º 3 de Mendoza, el jueves 5 de noviembre se inspeccionaron las criptas 15 y 16 de un cementerio de la capital provincial. En la segunda fueron encontrados los restos, cuya identidad todavía debe ser establecida mediante estudios científicos.
La investigación también puso bajo análisis los certificados de nacimiento y defunción. De acuerdo con la documentación aportada por la denunciante, ambos registros tenían el mismo número de DNI, pero consignaban horarios incompatibles. Además, uno de los documentos señalaba que el bebé había muerto antes de nacer.
La causa es impulsada por el fiscal Fernando Alcaraz e investiga la posible comisión de delitos vinculados con la sustracción y el ocultamiento de menores, la alteración del estado civil y la falsificación de documentos públicos. También se analiza si existen conexiones con otras denuncias por recién nacidos desaparecidos durante las décadas de 1980 y 1990 en el mismo establecimiento sanitario.
El expediente podría avanzar hacia un Juicio por la Verdad, incluso si los posibles delitos hubieran prescripto. Por el momento, la Justicia espera los resultados de las pericias para determinar si los restos pertenecen al hijo de la denunciante y reconstruir qué ocurrió después de su nacimiento.