La tendencia inspirada en las garras de los gatos combina fibras, volumen y diseños en 3D para crear una manicura llamativa y adaptable a distintos estilos.
Las redes sociales comenzaron a mostrar nuevas propuestas de manicura a medida que se acerca Halloween. Entre ellas se encuentran las Meow Nails o Meow Cat Nails, un estilo inspirado en los gatos que puede incluir desde dibujos y huellas hasta uñas largas con forma de garra.
El rasgo que más llamó la atención es la incorporación de una superficie similar al pelo de un animal. Algunas versiones utilizan tonos rosados y detalles felinos, mientras que otras optan por garras oscuras para completar un disfraz. Además, no es necesario decorar los diez dedos de la misma manera: el acabado con pelusa puede aplicarse solo en uno o dos y combinarse con esmalte convencional.
Para obtener ese efecto se emplea el llamado “velvet powder”, un polvo formado por fibras muy finas que se adhieren a la uña y dejan una terminación suave, parecida al terciopelo. También se puede sumar peluche sintético, especialmente en uñas postizas, o recurrir al acrílico y al gel constructor para crear relieves, orejas de gato y puntas más marcadas.
El negro es uno de los colores más utilizados en las versiones vinculadas con Halloween. Los grises y marrones permiten recrear distintos tipos de pelaje, mientras que el rosa y los tonos pastel generan una apariencia más delicada. Otra posibilidad es el efecto “cat eye”, que se realiza con esmaltes magnéticos para producir un reflejo semejante al de los ojos de un gato.
Las alternativas caseras incluyen las uñas postizas “press-on”, que pueden decorarse antes de colocarlas y retirarse luego de la celebración. Para aplicar fibras o peluche se necesita un adhesivo compatible con manicura y, en el caso del material sintético, se recomienda evitar el contacto con la piel. Las formas en 3D requieren mayor práctica y pueden ser realizadas con acrílico esculpido o gel constructor; si no se los utilizó antes, conviene acudir a una manicura profesional.
Por su textura, las uñas peludas pueden ensuciarse o engancharse con facilidad, por lo que resultan más adecuadas para una fiesta o una ocasión puntual. Al quitarlas, no se deben arrancar las decoraciones: el gel, las extensiones, los adhesivos y las uñas “press-on” tienen métodos de remoción diferentes, que deben seguirse para evitar daños en la uña natural.