La despedida de Leo vuelve a poner en primer plano su influencia dentro y fuera de la cancha, mientras el equipo afronta un nuevo desafío.
La despedida de Lionel Messi de la Selección argentina se desarrolla en medio de una nueva celebración de su trayectoria, su talento y los logros alcanzados con la camiseta nacional.
Su figura consiguió reunir a sectores habitualmente enfrentados: hinchas de River y de Boca, peronistas y libertarios, porteños y personas del Interior. Lisandro Martínez destacó ese poder de unión durante las últimas horas.
El cierre llega este martes, luego de un recorrido que tuvo como punto culminante el 19 de julio, cuando Messi disputó su mejor Mundial a los 39 años. Al día siguiente, escribió: “Una vez más logramos unirnos como país y estar todos juntos, compartiendo el inmenso orgullo de ser argentinos”.
Con su fútbol, el capitán condujo a una nación profundamente ligada a ese deporte y atravesó distintas etapas hasta conquistar todo lo que un jugador puede ganar con los colores de su Selección.
El futuro plantea un desafío para el equipo argentino. Después de que se considerara imposible la aparición de otro Maradona, Messi llegó y ambos compartieron una Copa del Mundo. La enseñanza que deja su ciclo es el valor de sostener la unión en los buenos momentos y también en los adversos.