La empresa anunció este martes una oferta de acciones por u$s25.000 millones y un programa de ventas a precios de mercado por hasta u$s60.000 millones. Nvidia confirmó una inversión de u$s3.000 millones.
Meta elevó hasta u$s97.500 millones el volumen potencial de su ronda de financiación de capital, destinada a sostener la expansión de su infraestructura de inteligencia artificial. La compañía es la empresa matriz de Facebook, Instagram y WhatsApp.
La oferta de acciones ordinarias pasó de u$s22.500 millones a u$s25.000 millones, con títulos valuados en u$s625 cada uno. Además, Meta estableció en u$s50 por acción el precio de 250 millones de acciones depositarias.
La empresa también prevé vender acciones a precios de mercado por hasta u$s60.000 millones. La colocación se realizará de forma gradual, de acuerdo con las cotizaciones vigentes, y comenzará cuando las nuevas acciones de clase C, sin derecho a voto, empiecen a cotizar. Meta espera que eso suceda durante el primer trimestre de 2027, aunque todavía no informó el cronograma ni las condiciones.
Nvidia confirmó que invertirá u$s3.000 millones en la oferta de Meta. Advanced Micro Devices (AMD) y Broadcom también expresaron su intención de participar, junto con Nvidia, por un monto total de hasta u$s5.000 millones en acciones de clase A. Meta ya había lanzado ofertas públicas de acciones ordinarias y preferentes por unos u$s35.000 millones.
La compañía viene aumentando sus desembolsos en chips y centros de datos para competir con OpenAI y Anthropic. Analistas de William Blair señalaron que los inversores podrían seguir cuestionando la financiación y la posibilidad de futuras rondas de captación de capital, aunque consideraron que la operación refuerza la confianza de Meta en la rentabilidad de largo plazo de la inteligencia artificial y muestra el creciente volumen de capital que requiere su desarrollo.
Después de los anuncios, las acciones de Meta bajaron alrededor de un 1,4% durante la sesión matinal. La operación se suma a una tendencia por la cual grandes empresas tecnológicas recurren a emisiones de acciones y deuda para financiar sus inversiones en inteligencia artificial, en lugar de depender únicamente de sus reservas de efectivo.