La fabricante de maquinaria agrícola informó que busca ordenar sus obligaciones y mantener la producción, las entregas, el abastecimiento de repuestos, el servicio técnico y la actividad de su red comercial.
Metalfor solicitó la apertura de su concurso preventivo en medio de una situación financiera compleja. La empresa acumula una deuda bancaria de casi $50.000 millones y 1.178 cheques rechazados por un monto superior a $9.500 millones.
Del total de sus obligaciones bancarias, $34.255 millones corresponden a deudas calificadas en situación 3 y 4. La compañía confirmó la presentación judicial el 3 de noviembre, mediante un comunicado.
Según explicó Metalfor, el objetivo del proceso es “proteger la continuidad de la compañía, ordenar sus obligaciones dentro del marco previsto por la ley y evitar que acciones individuales continúen afectando el patrimonio y la capacidad operativa”. También señaló que el concurso preventivo busca preservar sus actividades y generar condiciones para recuperar la sostenibilidad económica.
La firma aclaró que continúa en funcionamiento y que no prevé interrumpir sus operaciones. En ese sentido, indicó que la producción, las entregas, el abastecimiento de repuestos, el servicio técnico y su red comercial siguen incluidos en el plan de continuidad.
Metalfor fue fundada en 1974 por Luis Dadomo en El Fortín, Córdoba, donde comenzó a fabricar pulverizadoras. En 1993 se trasladó a Marcos Juárez y en 2002 llegó a Noetinger. La empresa produce pulverizadores y cosechadoras, y también fabricó tractores. En 2017 fue adquirida por el grupo Bertotto Boglione.
La compañía forma parte de un sector afectado por la importación de maquinaria agrícola usada. Entre otras empresas con dificultades se encuentran Pauny, que mantiene una deuda bancaria superior a $30.800 millones y cheques rechazados por más de $1.000 millones, Plantium, que despidió a 100 trabajadores, y Vasalli, que atravesó meses de paralización y sueldos adeudados.