El presidente argentino no coincidió con su par estadounidense durante el discurso ante la ONU y quedó alejado de él en la reunión del Escudo de las Américas.
El presidente Javier Milei no consiguió reunirse a solas ni fotografiarse con Donald Trump durante su estadía en Nueva York, pese a las gestiones realizadas por funcionarios argentinos. Tampoco obtuvo una referencia pública y directa del mandatario estadounidense sobre la soberanía argentina en las islas Malvinas.
Milei llegó a la ciudad cuando Trump ya había pronunciado su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas. El presidente argentino no estuvo presente en el recinto durante esa exposición y, por razones de agenda y horario, tampoco se produjo un encuentro entre ambos en la sede del organismo.
La expectativa se trasladó luego a la reunión del Escudo de las Américas. Trump participó durante unos 15 minutos, utilizó aproximadamente cinco para hablar y se retiró sin tomarse fotografías con los asistentes. En su intervención sostuvo que Estados Unidos respaldaba a dirigentes de la región y mencionó victorias electorales en Colombia y Argentina, pero no nombró a Milei ni habló de Malvinas.
El mandatario argentino había expuesto antes de la llegada de Trump y no incluyó la cuestión Malvinas en esa presentación. Durante la reunión, además, permaneció ubicado a varios metros del presidente estadounidense y no intervino en el intercambio posterior, en el que hablaron representantes de Colombia, Perú y Paraguay.
Más tarde, Milei recibió una distinción en la institución educativa Yeshiva Darchei Torah y mantuvo una reunión de 20 minutos con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio. El canciller Pablo Quirno no confirmó que se hubiera tratado el tema Malvinas y señaló que el encuentro también incluyó las inversiones energéticas de empresas estadounidenses en la Argentina. Trump ofreció luego un cóctel para los jefes de Estado y de Gobierno invitados, pero Milei no asistió.