La paciente no fue informada de que los lentes Ray-Ban Meta podían registrar imágenes. La Justicia no pudo confirmar que hubiera una filmación, pero consideró afectada su intimidad y acreditó maltrato agravado por razones de género.
Un ginecólogo de Córdoba fue sancionado con una multa de 900.000 pesos por utilizar anteojos inteligentes durante una consulta sin advertirle a la paciente que el dispositivo podía sacar fotografías y grabar videos.
El episodio ocurrió el 23 de febrero de este año, cuando la mujer asistió al consultorio para recibir asesoramiento sobre un procedimiento de crioconservación de óvulos. Durante la atención, el profesional le propuso hacerle una ecografía transvaginal para evaluar su reserva ovárica.
De acuerdo con la denuncia, el médico llevaba puestos unos anteojos Ray-Ban Meta. La paciente sostuvo que no había sido informada sobre las funciones de registro del dispositivo y también cuestionó el trato recibido, incluidos contactos físicos que consideró indebidos y expresiones como “nena”, “nenita” y “Tenés los ovarios de una pendeja”.
La investigación incluyó el análisis del teléfono celular del ginecólogo, donde no se hallaron fotografías ni videos vinculados con la consulta. Tampoco fue posible extraer información de los anteojos por limitaciones técnicas. Por eso, el juez José Milton Peralta concluyó que no había pruebas suficientes para afirmar que la paciente hubiera sido filmada o fotografiada.
Sin embargo, el magistrado consideró que llevar un dispositivo con capacidad de registrar imágenes sin informarlo podía afectar la intimidad de la mujer y generar una situación de inseguridad durante una práctica ginecológica. La causa fue revisada por el Juzgado de Control y Faltas N° 7, luego de que la Unidad Contravencional de Género absolviera previamente al profesional. Además de la multa, Peralta ordenó que el médico realice un curso educativo sobre género en el Centro Integral de Varones de Córdoba.