La medida rige de inmediato y continuará hasta el 4 de noviembre. El estado acumulaba 108 casos hasta el 3 de octubre, incluidos siete confirmados en la ciudad de Nueva York.
La gobernadora Kathy Hochul declaró el estado de emergencia sanitaria en Nueva York mediante una orden ejecutiva, ante el aumento de casos de sarampión registrado en los últimos meses. Se trata de la primera medida de este tipo adoptada en Estados Unidos desde el comienzo del actual repunte de la enfermedad.
La emergencia entró en vigencia de inmediato y permanecerá activa hasta el 4 de noviembre. Además, el gobierno estatal habilitó un panel de seguimiento con información sobre la evolución de los contagios y los riesgos en cada zona, destinado a la población y a los funcionarios.
De acuerdo con los datos incluidos en la orden, Nueva York registraba 108 casos hasta el 3 de octubre, de los cuales 92 habían sido detectados desde el 15 de julio. La mayoría se concentra en comunidades rurales de 18 condados con menores niveles de vacunación. En la ciudad de Nueva York fueron confirmados siete casos y los restantes se distribuyeron en otras áreas del estado.
Entre las disposiciones adoptadas, se amplió el grupo de profesionales autorizados a aplicar la vacuna triple viral, que brinda protección contra el sarampión, las paperas y la rubéola. Los enfermeros registrados podrán solicitar pruebas para personas con sospecha de la enfermedad y los farmacéuticos estarán habilitados a vacunar a niños desde los dos años.
El brote se produce mientras la enfermedad también crece en otras regiones del país. En Pensilvania, las autoridades informaron más de 1.000 casos y cinco muertes vinculadas al sarampión durante 2026. A nivel nacional, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades contabilizaban 3.887 casos confirmados hasta el 1 de octubre.
Los CDC recomiendan dos dosis de la vacuna triple viral como principal herramienta de prevención. La cobertura entre los niños que asisten al jardín de infantes en Estados Unidos descendió al 92,4% durante el ciclo escolar 2025-2026, por debajo del 95% considerado necesario para mantener una protección comunitaria elevada.