Organizaciones de personas mayores cuestionan ante la Justicia los prospectos digitales de la ANMAT

La acción colectiva reclama que los laboratorios mantengan la entrega de información en papel, además de habilitar el acceso mediante códigos QR o DataMatrix.

La Asociación Civil Jubilados y Pensionados Plaza Bernardo Ader, de Villa Adelina, presentó una acción colectiva contra la ANMAT para que los prospectos impresos de los medicamentos continúen siendo obligatorios. La entidad, que cuenta con más de 240 socios, pidió que la modalidad en papel conviva con las alternativas digitales.

El planteo cuestiona la Disposición 2891/2026, publicada en mayo. La norma estableció la incorporación obligatoria de códigos QR o DataMatrix en los envases y permitió que cada laboratorio defina si conserva o elimina el prospecto físico. Para las organizaciones, esa decisión no debería quedar exclusivamente en manos de los fabricantes.

La presentación fue patrocinada por los abogados Jorge Filippini e Isabel Lovrincevich, presidenta de Plataforma Mayor. Los reclamantes aguardan una resolución sobre una medida cautelar que preserve la entrega de prospectos en papel sin impedir el uso complementario de herramientas digitales.

Uno de los principales argumentos es que el acceso a datos sanitarios como dosis, contraindicaciones, interacciones, efectos adversos y condiciones de conservación no puede depender únicamente de contar con un teléfono inteligente, conexión a internet y conocimientos para utilizar esas tecnologías. Luis Adrián Roger, presidente de la asociación que impulsó el reclamo, expresó esa preocupación.

Los datos del INDEC correspondientes al cuarto trimestre de 2024 indican que casi 12 de cada 100 personas mayores de 60 años no utilizan celular. Entre quienes tienen 75 años o más, la proporción llega a casi 38 de cada 100; además, solo el 57% usa internet y el 11% utiliza una computadora. Lovrincevich advirtió que la digitalización puede transformarse en una barrera ante la falta de dispositivos, conectividad o conocimientos.

Las organizaciones también sostienen que la disposición entra en tensión con el artículo 4 de la Ley de Defensa del Consumidor, que prevé la entrega de información en soporte físico y permite sustituirlo por otro medio cuando el consumidor elige expresamente esa opción. Filippini señaló que los códigos QR pueden servir para consultar versiones actualizadas y ampliar la información, pero afirmó que no deberían eliminar el prospecto impreso.

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