Dos resoluciones del Ministerio de Defensa anticipan un fuerte recorte en la obra social de las Fuerzas Armadas, mientras continúan las denuncias por demoras y limitaciones en la atención médica.
La obra social de las Fuerzas Armadas, actualmente denominada OSFA y antes IOSFA, proyecta reducir de manera significativa su planta de trabajadores y avanzar con el cierre de 30 farmacias propias. La entidad cuenta con 323.000 afiliados y atraviesa cuestionamientos por deficiencias en sus prestaciones.
Una resolución conocida el 8 de octubre estableció que, desde el 4 de febrero del año que viene, el personal contratado pasará de alrededor de 2.450 trabajadores a 1.000. Rubén López, delegado gremial de ATE en IOSFA, advirtió además que Gonzalo Secchi, administrador de la liquidación de la ex IOSFA y designado por el Ministerio de Defensa bajo la órbita de Carlos Presti, no habría efectuado pagos a prestadores.
El documento, al que accedió Ámbito, proyecta para el ejercicio 2027 un resultado financiero positivo de $1.069.330.830. El cálculo surge de la combinación del resultado económico y la cuenta de capital, en el marco del ajuste previsto para la obra social.
Otra resolución, fechada el 14 de octubre y firmada también por Secchi, ordenó cerrar y dar de baja las habilitaciones sanitarias de 30 establecimientos identificados como Farmacias Propias IOSFA. El texto fundamentó la medida en la falta de un pedido de traspaso por parte de OSFA y en la proximidad de la liquidación de IOSFA.
En paralelo, distintas voces señalaron que OSFA no estaría comprando medicamentos a las droguerías para abastecer a sus farmacias propias. La situación contrasta con el presupuesto para 2027 del Ministerio de Defensa, que incluye entre sus objetivos el fortalecimiento de la red de farmacias.
También persisten denuncias por la suspensión de cirugías en el Hospital Militar Central y el Hospital de Campo de Mayo debido a la falta de insumos, además de dificultades para acceder a medicamentos oncológicos en Entre Ríos y para recibir atención en otras provincias. En Mar del Plata, acompañantes terapéuticas reclamaron por atrasos de cuatro meses en sus pagos y afirmaron: “Es inhumano trabajar sin un sueldo”.