El Pontífice reclamó proteger la dignidad humana frente a los avances tecnológicos, los intereses del mercado global y la cultura del descarte.
El Papa Francisco brindó un discurso ante la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), donde sostuvo que la existencia humana debe ser respetada como un bien sagrado e inalienable.
Durante su intervención, advirtió sobre las tendencias que reducen a las personas a insumos de consumo o variables económicas dentro del mercado global. También pidió priorizar el valor ético y educativo de la ciencia por encima del beneficio financiero.
El Pontífice remarcó que las innovaciones tecnológicas y las herramientas de vanguardia deben contar con una regulación ética para contribuir al desarrollo integral de los pueblos y evitar la exclusión.
Además, afirmó que el desarrollo cultural y científico adquiere sentido cuando promueve la paz, la fraternidad universal y la protección de los sectores más vulnerables. En ese marco, destacó a la educación como un pilar para consolidar la paz y contrarrestar la cultura del descarte.
El mensaje concluyó con un llamado a la comunidad internacional para renovar los compromisos multilaterales de cooperación y garantizar un acceso equitativo al conocimiento, la cultura y la tecnología, con respeto por la dignidad humana.