La senadora reclama acuerdos con gobernadores, cuestiona aspectos de la gestión económica y afirma estar preparada para ser presidenta, mientras en la Casa Rosada evalúan su posible rol en una futura fórmula.
Patricia Bullrich incrementó en las últimas semanas su actividad pública y dejó abierta la posibilidad de competir por la Presidencia en 2027. Aunque sostiene que su prioridad actual es respaldar la gestión de Javier Milei, sus declaraciones exhiben una construcción política propia y generan malestar en sectores cercanos al mandatario, especialmente en Karina Milei.
La senadora planteó que el Gobierno debería acelerar los acuerdos con gobernadores y sectores dialoguistas para ampliar su base de sustentación. Según Bullrich, “la unanimidad en un gobierno te aísla”. También cuestionó el desempeño de la economía, al señalar que todavía está lejos de las expectativas sociales y que persisten dificultades en el comercio, la construcción y parte de la industria.
En materia cambiaria, Bullrich relativizó la estrategia centrada en la acumulación de reservas y sostuvo que la fortaleza principal debe estar en la estabilidad política y en los acuerdos de gobernabilidad. De ese modo, tomó distancia del planteo de Milei sobre una “bazuca” de 75.000 millones de dólares para enfrentar eventuales corridas cambiarias. En entrevistas con Infobae y TN, afirmó: “Estoy preparada para ser presidente” y agregó que “una tiene que saber esperar su momento”.
La posibilidad de una candidatura también aparece vinculada a sus niveles de aprobación. Un sondeo de la Universidad de San Andrés (ESPOP) le asignó a Bullrich una imagen positiva del 36%, dos puntos por encima de Milei. La medición de D’Alessio IROL y Berensztein registró una diferencia mayor: 45% para la senadora. Personas cercanas a Bullrich señalan que esperará para evaluar la evolución del Gobierno y que un deterioro de la situación podría favorecer una tercera opción.
En la Casa Rosada consideran que Bullrich conserva un caudal propio de votos y que su eventual salida del Gobierno podría perjudicar a La Libertad Avanza (LLA). Por eso, pese al enojo que provocan sus apariciones y sus diferencias, algunos sectores no descartan que termine como compañera de fórmula de Milei. También sospechan que no impulsa con suficiente fuerza la eliminación de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) porque podría reservarse la posibilidad de competir por la candidatura presidencial dentro de LLA.
Entre los nombres mencionados para acompañar a Milei aparecen Martín Menem y Sandra Pettovello. El primero es objetado por quienes creen que su apellido no traccionaría votos y sostienen que su objetivo es gobernar La Rioja. La ministra de Capital Humano, en cambio, es valorada en ámbitos empresarios por su lealtad al Presidente, su capacidad de ejecución y su disposición al diálogo, aunque versiones atribuidas a personas cercanas a Bullrich y también presentes en la Casa Rosada indican que no tendría ambiciones electorales. Este fin de semana, Milei evitó anticipar quién lo acompañará y afirmó que la decisión corresponde a la “mesa política” y que “no es el momento”.