Las colocaciones tradicionales parten de 30 días y pueden extenderse por varios meses. El dinero permanece inmovilizado hasta el vencimiento, salvo en las modalidades precancelables.
Un plazo fijo tradicional consiste en depositar una suma de dinero en un banco durante un período determinado. Al llegar la fecha de vencimiento, la persona recibe el capital junto con los intereses pactados al momento de constituir la operación.
En Argentina, el plazo mínimo para una colocación a tasa fija es de 30 días. Las entidades también ofrecen alternativas de varios meses y, según el producto, períodos de hasta un año. Entre las opciones más habituales aparecen los plazos de 30, 60 y 90 días, mientras que también existen colocaciones a 180 días o cercanas a un año.
Durante el período elegido, los fondos quedan inmovilizados. En un plazo fijo tradicional no es posible retirar el dinero antes del vencimiento: por ejemplo, quien deposita a 180 días no puede disponer del capital al día 60 o 90. Las modalidades precancelables permiten solicitar la cancelación anticipada después de un plazo mínimo de 30 días, aunque aplican una tasa diferencial inferior.
El Banco Nación informa actualmente períodos de entre 30 y 370 días para depósitos a plazo fijo en pesos. Al vencimiento, se puede retirar el capital con los intereses o establecer una renovación. El Banco Central de la República Argentina (BCRA) señala que, si el depósito no se retira ni se renueva, la entidad puede renovarlo automáticamente bajo las condiciones previstas en ese momento. También se puede pactar una renovación total o parcial desde el inicio.
Para septiembre, las tasas nominales anuales (TNA) para colocaciones en pesos a 30 días muestran diferencias entre las principales entidades y pueden modificarse: Banco Nación, 18,75%; Banco Galicia, 17,25%; Banco BBVA, 19%; Banco Santander, 16,5%; Banco Provincia, 21%; Banco Macro, 19,5%; Banco ICBC, 18,1%; Banco Ciudad, 18%; Banco Patagonia, 16%; y Banco Credicoop, 18,5%.
El BCRA dejó de establecer una tasa mínima para estas colocaciones, por lo que cada banco define el rendimiento que ofrece. Por ese motivo, además de considerar cuándo se necesitará el capital, es necesario comparar la tasa disponible en cada entidad antes de elegir el período.