Plazo fijo UVA: cómo funciona el depósito que ajusta el capital por CER

Además del plazo fijo tradicional, los ahorristas cuentan con una alternativa cuyo rendimiento no depende únicamente de una tasa nominal: el plazo fijo UVA. Este depósito bancario busca acompañar la evolución de los precios mediante un mecanismo de actualización del capital.

Al constituir la inversión, los pesos depositados se expresan en Unidades de Valor Adquisitivo (UVA). La cantidad de unidades se fija en ese momento, pero su valor en pesos cambia de acuerdo con el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER).

Cuando llega el vencimiento, el banco paga el equivalente en pesos de las UVA acumuladas y suma la tasa adicional que haya establecido para el producto. Por lo tanto, el resultado final queda sujeto tanto a la evolución del índice como al interés pactado con la entidad.

La diferencia con el plazo fijo tradicional

En un plazo fijo tradicional, la tasa nominal se conoce desde el comienzo y permite determinar cuánto se cobrará al finalizar la colocación. Su plazo mínimo habitual es de 30 días. El depósito UVA, en cambio, tiene un plazo mínimo regulatorio de 90 días y su rendimiento definitivo depende de la inflación registrada durante ese período.

Si la inflación supera la tasa disponible para una colocación tradicional, el ajuste por CER y el interés adicional pueden volver más conveniente al instrumento UVA. Si ocurre lo contrario y la suba de precios queda por debajo de la tasa fija ofrecida, el plazo fijo tradicional puede brindar un rendimiento mayor.

Por esa razón, la comparación no debería limitarse a la TNA informada por cada banco. También deben considerarse el mecanismo de actualización, la tasa adicional y el tiempo durante el cual el dinero permanecerá inmovilizado.

Plazos y cancelación anticipada

La disponibilidad de los fondos es uno de los aspectos centrales antes de contratar un plazo fijo UVA. No todos los productos ofrecen las mismas condiciones para retirar el dinero antes del vencimiento, y hacerlo puede modificar de manera sustancial el rendimiento.

En los depósitos UVA precancelables, el ahorrista puede pedir la cancelación una vez cumplido el período mínimo definido por la entidad. En ese caso deja de aplicarse la actualización por UVA prevista para quienes mantienen la inversión hasta el final y comienza a regir una tasa de precancelación.

Banco Nación, por ejemplo, ofrece un producto UVA precancelable con un plazo de constitución de 180 días. La solicitud de retiro anticipado puede realizarse después de los primeros 30 días y exige un aviso previo de cinco días hábiles. Si se utiliza esa opción, el depósito no se ajusta por UVA y pasa a devengar la tasa correspondiente a la precancelación.

Antes de elegir, resulta necesario revisar el plazo total, la tasa adicional aplicada sobre el ajuste por UVA y las reglas para disponer del dinero antes del vencimiento. La decisión entre ambas modalidades dependerá de esas condiciones y de la relación entre la tasa fija ofrecida y la inflación registrada durante la inversión.

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