El entrenador de River reclamó que se respeten las decisiones tomadas en el campo y cuestionó las intervenciones del VAR, tras el gol anulado a Ángel Correa frente a Racing.
Leonardo Ponzio encendió la alerta en River antes de la visita a Boca del próximo domingo, en la Bombonera. El entrenador se refirió a las decisiones arbitrales que perjudicaron al equipo en los últimos partidos y reclamó que no le concedan ventajas, pero tampoco le quiten goles.
“No quiero que me regalen nada y tampoco que me quiten”, afirmó Ponzio al hablar principalmente de la anulación del tanto de Ángel Correa en el primer tiempo del clásico contra Racing. También sostuvo: “Creo que nos están pasando cosas que por ahí hay que hacer dos o tres goles para ratificar el resultado”.
El técnico consideró que la determinación sobre el segundo gol estuvo condicionada por una decisión externa al árbitro. En ese sentido, aludió a las intervenciones del VAR y planteó que, si se designa una terna arbitral, sus integrantes deben imponer sus decisiones para que el arbitraje no termine desplazando al juego.
River ya había sufrido anulaciones ante Sarmiento, en Junín, por una leve mano de Fausto Vera, y frente a Belgrano, en una jugada protagonizada por Correa. Contra Racing, el gol fue invalidado por una posición de Gonzalo Montiel que interfirió en la visión de Facundo Cambeses antes del zurdazo de Correa, cuyo rebote fue empujado a la red por el número 10.
“Es un espectáculo mundial y hay que dar un buen espectáculo. Primero nosotros, que armamos los equipos, y luego los que dirigen. Si pasan inadvertidos, mejor”, expresó Ponzio. Además, pidió que las jugadas se resuelvan a partir de lo observado por el árbitro en el campo y deseó que no se repitan polémicas en La Boca.
El Superclásico será decisivo para ambos equipos en la definición del Clausura y en la tabla anual. River, además, busca obtener la clasificación a la Copa Libertadores 2027.