La recomposición de los precios relativos avanzó con fuerza desde el inicio de la gestión de Javier Milei, aunque el proceso todavía deja focos de presión sobre la inflación. Un relevamiento de Equilibra sostiene que dos tercios de la corrección ya se concretaron, pero advierte que las tarifas, el transporte y algunos servicios privados conservan margen para nuevas subas, mientras que los bienes muestran un panorama menos definido.
En los primeros 33 meses del mandato, el Índice de Precios al Consumidor del INDEC acumuló un alza del 336%. La diferencia entre grandes grupos fue marcada: los servicios aumentaron casi 500% desde noviembre de 2023 y los bienes, 280,5%. La brecha también se observó entre las divisiones del indicador: Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles avanzó 637,9%, en tanto Prendas de vestir y calzado subió 160,8%.
Para Gonzalo Carrera, economista de Equilibra, al cierre de la administración del Frente de Todos había un 60% de los rubros del IPC con desvíos relevantes respecto de los valores de fines de 2019. En la actualidad, ese universo se habría reducido al 20%. La comparación toma como referencia a los productos ubicados un 20% real por encima o por debajo de aquel nivel considerado de equilibrio.
Los rubros que todavía exhiben desvíos
Restaurantes y hoteles, con un incremento de 37% frente a 2019, y carnes, con 25%, aparecen como los segmentos más caros en esa medición. Carrera vinculó el primer caso con transformaciones posteriores a la pandemia, entre ellas un mayor consumo y la expansión de las aplicaciones. Sobre las carnes, planteó que una demanda débil podría moderar los precios si no surgen presiones internacionales.
Del otro lado quedaron equipamiento del hogar, con una baja de 27%; equipos audiovisuales, con 22%; y ropa, con 20%. Equilibra atribuyó esa situación a la apertura comercial y a la apreciación cambiaria. Sin embargo, su economista señaló que esos bienes ya habrían hecho la mayor contribución a la desinflación y remarcó límites de ese esquema por su impacto sobre la actividad y el empleo.
Los servicios que llegaban rezagados a 2023 aparecen hoy más cercanos a valores alineados, aunque persisten excepciones. Entre ellas figuran las cuotas de colegios y el transporte público en las provincias. También preocupa la indexación de alquileres, telefonía, prepagas y educación privada a la inflación pasada, una dinámica que, según Equilibra, transmite aumentos hacia adelante.
Subsidios, tarifas y la mirada sobre los próximos meses
El Instituto Interdisciplinario de Economía Política de la UBA indicó que las facturas de agua, electricidad, gas y transporte subieron por encima de la inflación promedio desde diciembre de 2023, en un contexto de reducción de subsidios. Las tarifas cubrieron el 54% del costo total, luego de que ese indicador tocara un piso de 32% en febrero de 2024.
Las cifras difundidas del proyecto de Ley de Presupuesto 2027 contemplan una baja de subsidios desde 0,64% del PBI a 0,53% y una cobertura promedio del costo de abastecimiento por encima del 88%. Federico Machado, de OPEN, consideró que transporte y tarifas aún tienen recorrido. LCG, a su vez, alertó que combustibles y servicios regulados postergados pueden sostener la presión sobre el IPC.
Fundar observó en junio que los precios argentinos estaban casi en línea con el promedio regional. Su índice registró una reducción de la brecha en Restaurantes, Indumentaria, Recreación y Equipamiento del hogar, mientras Comunicación se encareció. En Vivienda y servicios, y en Educación, se verificó un acercamiento al promedio de América Latina; en Salud, en cambio, se profundizó el abaratamiento.