La película francesa de Olivier Nakache y Éric Toledano recupera la comedia adolescente de época con una mirada amable, música new wave y funk, y una trama que privilegia la acumulación de episodios.
En “Tiempos de ilusión” (“Juste une illusion”), Vincent (Simon Boublil) está a punto de cumplir trece años y vive junto con su familia en un suburbio de clase media de París. En la Francia de 1985, el chico atraviesa su primer enamoramiento con Anne-Karine (Jeanne Lamartine), una compañera que al comienzo no le presta atención.
La vida doméstica suma sus propios conflictos. Vincent comparte habitación y mantiene peleas constantes con su hermano mayor, Arnaud (Alexis Rosenstiehl), mientras sus padres, Yves (Louis Garrel) y Sandrine (Camille Cottin), enfrentan una crisis matrimonial. Él pierde su trabajo y oculta el despido; ella, en cambio, consigue avanzar laboralmente en un contexto de nuevas oportunidades para las mujeres.
La ambientación de los años 80 constituye uno de los puntos más logrados del filme. La música, el vestuario, los hábitos cotidianos y la televisión reconstruyen aquel período, aunque algunas referencias pueden resultar menos reconocibles fuera de Francia. Entre ellas aparece la insignia “Touche pas à mon pote” (“No toques a mi amigo”), vinculada con SOS Racisme, organización antirracista fundada en 1984 cuya pequeña mano amarilla se convirtió en un símbolo juvenil al año siguiente.
El relato avanza mediante situaciones breves y desconcertantes propias de la adolescencia. Arnaud le muestra a Vincent una fotografía de François Mitterrand y Helmut Kohl tomados de la mano en Verdún y le dice que fueron los primeros políticos en salir del clóset; cuando el menor repite la ocurrencia en clase, sus padres son citados en la escuela. También hay un video porno escondido dentro de una caja de ajedrez, con consecuencias posteriores.
Los directores de “Amigos intocables” (2011) eligen un tono liviano incluso frente al desempleo, la crisis de pareja y otras situaciones dramáticas. Esa decisión suaviza los conflictos y deja una narración más apoyada en la sucesión de episodios que en una estructura sólida. La película convocó a casi dos millones de espectadores en Francia. Francia, 2026. Dir.: Olivier Nakache y Éric Toledano. Int.: Simon Boublil, Louis Garrel, Camille Cottin y Alexis Rosenstiehl.