El abogado Miguel Galán analizó la jurisprudencia española y sostuvo que, en acciones ocurridas dentro de los riesgos propios del fútbol, la respuesta podría quedar limitada al ámbito deportivo.
El abogado español Miguel Galán evaluó las posibles consecuencias penales para Jesús Owono, arquero del Andorra FC, luego de la muerte de Jesús de Miguel, delantero del Tenerife. El análisis fue publicado en su cuenta de X, antes Twitter.
Galán citó la sentencia STS 379/2025 del Tribunal Supremo español y señaló que, ante un balón dividido y una entrada a destiempo, la tendencia judicial apunta al archivo de la causa o a la absolución. Según explicó, para establecer una eventual responsabilidad penal debe considerarse la intención del futbolista y no únicamente la gravedad del resultado.
El letrado también sostuvo que la imprudencia no tendría cabida en la persecución penal de lesiones deportivas cuando la acción se produce dentro de los riesgos propios del juego. En ese marco, mencionó la SAP 159/2026 y el concepto de “riesgo permitido”.
Ese concepto incluye las entradas fuertes, los choques inevitables y las infracciones leves o imprudentes propias de la dinámica de un partido, pero excluye las acciones desconectadas del juego. Por ese motivo, Galán planteó que los excesos cometidos durante una jugada deberían recibir, en principio, una respuesta deportiva y no necesariamente penal.
Jesús de Miguel sufrió un paro cardiorrespiratorio después de un choque muy fuerte con Owono y permaneció un día luchando por su vida antes de morir. Tras conocerse el desenlace, el arquero recibió insultos y amenazas en redes sociales y, según informó Sport, cerró sus perfiles.
De acuerdo con lo revelado por la cadena COPE, Owono tiene previsto comunicarse en privado con los familiares de Jesús de Miguel para pedirles disculpas. Después de ese contacto, su intención sería pronunciarse públicamente en redes sociales.