Refinerías podrían sumar hasta u$s3 por barril con inteligencia artificial y mejor gestión

Un informe de Bain & Company estimó que una planta capaz de procesar 150.000 barriles diarios podría mejorar sus resultados entre u$s110 millones y u$s165 millones al año mediante cuatro capacidades.

Las refinerías podrían capturar entre u$s2 y u$s3 adicionales por cada barril procesado si combinan eficiencia operativa, inteligencia comercial, inversiones selectivas y desarrollo de capacidades técnicas, según un informe de Bain & Company. Para una planta con capacidad de 150.000 barriles diarios, el impacto estimado se ubica entre u$s110 millones y u$s165 millones anuales.

El estudio, titulado Resilience, Refined: The New Downstream Oil and Gas Playbook, fue elaborado por Wren Kabir, Diego García y Valeria Sterpos, socios de Bain & Company. García lidera la práctica de Energía y Recursos Naturales de la consultora para América del Sur. El análisis advierte que el negocio enfrenta más fragmentación del comercio internacional, financiamiento más costoso y escasez de profesionales experimentados.

La primera vía identificada es aplicar inteligencia artificial a los datos de cada instalación para mejorar el mantenimiento, la confiabilidad, la programación y el rendimiento de los equipos. Bain calcula que esa herramienta podría aportar entre u$s1 y u$s1,50 por barril. La segunda consiste en coordinar abastecimiento, producción, mantenimiento, logística y trading, una integración que podría recuperar entre u$s0,50 y u$s1 por barril. La consultora también recomienda fijar límites de riesgo y controles cuando las compañías desarrollen operaciones propias de trading.

Las otras dos capacidades están vinculadas con la asignación de capital y el talento. En los negocios de bajas emisiones, Bain propone priorizar proyectos con materias primas aseguradas, contratos firmes de venta y estructuras de inversión competitivas, debido a que los insumos disponibles cubrirían menos del 20% de la demanda proyectada de combustible sostenible de aviación para 2030. En paralelo, plantea retener y capacitar a los trabajadores que concentran conocimientos críticos, además de planificar las necesidades de personal para los próximos cinco a diez años.

El escenario de demanda también exige adaptar las plantas. Bain proyecta que el consumo global de productos derivados del petróleo crecerá apenas 0,5% anual hasta 2030, con una caída estructural de la gasolina y mejores perspectivas para los combustibles de aviación, la nafta petroquímica y el gas licuado de petróleo, que podrían crecer a tasas superiores al 2% anual. En los últimos años, la volatilidad de los márgenes de refinación se multiplicó por cuatro frente a sus promedios históricos, mientras que las ganancias del trading, los volúmenes negociados y la cantidad de operaciones por producto prácticamente se duplicaron durante la última década.

En la Argentina, los datos de la Secretaría de Energía de la Nación y del Instituto Argentino del Petróleo y del Gas citados en el material difundido por Bain muestran una extracción récord de 929.000 barriles diarios y un procesamiento local de alrededor de 580.000 barriles por día. La diferencia plantea un desacople entre la producción, impulsada principalmente por Vaca Muerta, y la capacidad de refinación. El informe señala que las empresas deberán evaluar ampliaciones y mejoras en las plantas existentes, con atención a productos como el gasoil y los combustibles de aviación.

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