Reino Unido autorizó un yacimiento de gas que elevaría 6% la producción nacional

El proyecto Jackdaw aportaría unos u$s 3.970 millones a la economía británica y comenzaría a suministrar gas a fines de octubre, mientras crecen las críticas por el impacto climático.

El Gobierno del Reino Unido aprobó la explotación del yacimiento de gas Jackdaw, situado en el mar del Norte, a unos 240 kilómetros al este de Aberdeen, en Escocia. En su nivel máximo, el proyecto podría incrementar cerca de un 6% la producción nacional.

Las estimaciones oficiales indican que la iniciativa generaría 2.900 millones de libras, equivalentes a unos u$s 3.970 millones, para la economía británica. El Ejecutivo sostiene que permitirá reforzar el abastecimiento, preservar empleos y reducir la presión sobre hogares y empresas en un contexto de aumento de los precios de la energía.

La autorización se conoció una semana antes de la presentación de los presupuestos, mientras la inflación trepó al 3,5% por el incremento del costo de los combustibles. El primer ministro laborista, Andy Burnham, afirmó que Jackdaw contribuirá a garantizar el suministro durante los meses más fríos. Según el Gobierno, el gas podría llegar a hogares y comercios a finales de octubre, y el yacimiento tendría una vida útil de hasta 11 años.

La decisión reavivó la discusión sobre los compromisos ambientales del país. El Partido Laborista había prometido no otorgar nuevas licencias de perforación en el mar del Norte antes de asumir el poder en 2024, aunque esa política permite avanzar con proyectos que ya tenían permisos. Jackdaw fue autorizado en 2022, durante el Gobierno conservador, y luego quedó involucrado en una disputa judicial.

La explotación estará a cargo de Adura, una empresa conjunta de la noruega Equinor y la británica Shell. El Ejecutivo sostiene que mantiene la meta de alcanzar la neutralidad de carbono para 2050 y de impulsar las energías renovables, pero considera que los hidrocarburos seguirán siendo necesarios para cubrir parte de la demanda durante las próximas décadas. En ese marco, Burnham defendió un «enfoque pragmático respecto al mar del Norte».

Junto con la autorización, el Gobierno anunció un fondo de transición ecológica de 2.000 millones de libras, unos u$s 2.668 millones, que se financiará con ingresos provenientes de los hidrocarburos extraídos en el mar del Norte. En paralelo, continúa pendiente una definición sobre Rosebank, un yacimiento principalmente petrolero ubicado al oeste de las islas Shetland, cuyo desarrollo también atravesó una disputa judicial y política.

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