La medida fue adoptada en la región de Irkutsk luego de la muerte de una técnica de laboratorio de 28 años. Unas 200 personas permanecen bajo seguimiento.
Cinco establecimientos sanitarios de la región siberiana de Irkutsk, en Rusia, permanecen bajo un régimen de cuarentena preventiva durante alrededor de tres semanas tras la muerte de Daria Shipilova, una técnica del Instituto Antiplaga. Las autoridades investigan si la mujer contrajo peste neumónica mientras trabajaba con patógenos de alta peligrosidad.
Shipilova presentó a comienzos de este mes un cuadro respiratorio grave, fue internada de urgencia y murió pocas horas después. Hasta el momento, las pruebas no confirmaron que la peste neumónica haya sido la causa del fallecimiento ni determinaron cómo pudo haberse producido la exposición.
Cerca de 200 personas que tuvieron contacto con la laboratorista se encuentran bajo observación médica y son sometidas a controles periódicos. No se informaron nuevos contagios entre los trabajadores del Instituto Antiplaga. La cuarentena alcanza a los hospitales clínicos número 1, 3 y 10, al Hospital Clínico Infantil Ivanovo-Matreninskaya y a otro centro sanitario local.
La peste es provocada por la bacteria Yersinia pestis, que puede afectar los ganglios linfáticos, la sangre, los pulmones o la garganta. La forma neumónica es considerada la presentación más virulenta y puede transmitirse entre personas mediante gotículas respiratorias expulsadas al toser o estornudar. También existe transmisión por picaduras de pulgas infectadas o por contacto con fluidos y tejidos de animales enfermos.
La enfermedad puede causar fiebre, escalofríos, dolores de cabeza y corporales, debilidad, mareos, náuseas, vómitos y diarrea. En la variante neumónica se suman dificultad para respirar, dolor en el pecho, tos y expectoración acuosa o con sangre. El período de incubación puede ser de apenas 24 horas y, sin tratamiento antibiótico, el cuadro puede provocar la muerte entre 18 y 24 horas después de los primeros síntomas.
Como medida adicional, una planta de aluminio situada en Shelekhov, la ciudad donde funciona el instituto, estableció el uso obligatorio de mascarillas para su personal y pidió que cualquier empleado con síntomas consulte de inmediato a un médico.