A unos 110 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, ofrece una laguna de más de 720 hectáreas, espacios verdes, gastronomía criolla y construcciones históricas.
San Miguel del Monte es una alternativa para una escapada de un día desde la Ciudad de Buenos Aires. Por su cercanía, permite recorrer el pueblo durante la jornada y regresar por la noche, con propuestas vinculadas a la naturaleza, la gastronomía y la historia bonaerense.
Los orígenes de la localidad se remontan a fines del siglo XVIII, cuando el área integraba la línea de frontera de la provincia. Entre 1779 y 1780 comenzaron a consolidarse los primeros asentamientos alrededor de la antigua Guardia del Monte.
El recorrido por el casco urbano incluye la Parroquia San Miguel Arcángel, el Museo Municipal Guardia del Monte, la plaza principal, el casco histórico y el Rancho de Juan Manuel de Rosas. La propuesta gastronómica suma asados, empanadas criollas y otros platos tradicionales de campo.
La Laguna de San Miguel del Monte es uno de los principales atractivos del destino. El espejo de agua supera las 720 hectáreas y cuenta con una costanera arbolada para caminar, andar en bicicleta, hacer un picnic, practicar kayak o canotaje y pescar. En los alrededores hay bares, restaurantes y paradores.
El Rancho de Juan Manuel de Rosas es una construcción de adobe que data de 1817 y originalmente estaba cerca del río Salado. En 1987 fue trasladado unos 60 kilómetros hasta el casco histórico de San Miguel del Monte para preservarlo. El operativo duró dos meses, requirió reforzar la estructura y contó con la participación de arquitectos, ingenieros, técnicos y operarios. El edificio pesaba entre 100 y 120 toneladas.