El rey de España sigue de cerca la crisis y podría hablar con su par marroquí para intentar destrabar la situación; mientras tanto, miles de migrantes permanecen en el enclave y comenzaron los entierros de las víctimas
MADRID.– La crisis migratoria en Ceuta llegó hasta lo más alto de las dos monarquías. El rey Felipe VI sigue personalmente la evolución de la situación y, a pedido del gobierno, evalúa la posibilidad de establecer un contacto directo con el rey Mohamed VI de Marruecos, en un intento por contribuir a rebajar la tensión y facilitar una salida a la crisis que mantiene a miles de migrantes en el enclave español del norte de África.
El gobierno de Pedro Sánchez consultó a la Casa Real sobre la conveniencia de que Felipe VI se comunique con su par marroquí. Por el momento, la llamada no se produjo y desde el Palacio de la Zarzuela mantienen la cautela.
El monarca contempla intervenir cuando considere que el gesto sea «útil y razonable». Entierros Mientras se evalúa ese eventual movimiento diplomático, la situación sobre el terreno continúa siendo inestable.
Cada tumba fue marcada con una lápida numerada, en previsión de que un cuerpo pueda ser identificado más adelante y eventualmente repatriado.