El Congreso invalidó el intento de dimisión del presidente y puso en marcha un proceso que se encamina a aprobar su salida por amplia mayoría.
En medio de la crisis financiera y política que atraviesa Paraguay, Santiago Peña volvió a sostener que presentó su renuncia a la Presidencia, aunque el Congreso ya había invalidado esa medida y resolvió avanzar con un juicio político en su contra.
El mandatario explicó que tomó esa decisión para «evitar más daño al país y contribuir a devolverle la tranquilidad al Paraguay». También afirmó que no quiere que su permanencia sea motivo de una mayor división o inestabilidad.
El proceso parlamentario se encamina a aprobar la salida de Peña por amplia mayoría. Entre los cargos mencionados figura el desfalco al sistema previsional, aunque en su mensaje el presidente no asumió responsabilidades por ese hecho ni por las acusaciones formuladas en su contra.
«Mi responsabilidad es poner al país por encima de mi destino personal», expresó. Además, convocó a los paraguayos a unirse para reconstruir la institucionalidad y recuperar la confianza.
Peña se despidió con un mensaje de gratitud y reconoció la angustia de quienes esperan respuestas. También sostuvo que es necesario atender con hechos y responsabilidad a las personas afectadas.