El Learjet 60 cayó el domingo 1 de noviembre en una zona residencial del condado de Palm Beach, tras reportar turbulencias, hielo y una pérdida extrema de altura.
Un Learjet 60 que había partido del Aeropuerto Internacional Austin-Bergstrom, en Texas, con destino al Aeropuerto de North Eleuthera, en Bahamas, se estrelló el domingo 1 de noviembre, cerca de las 12.50 hora local, en una zona residencial de Greenacres, en el condado de Palm Beach, Florida. Las nueve personas que viajaban a bordo murieron, según confirmó el secretario de Transporte de Estados Unidos, Sean Duffy.
La aeronave volaba a unos 35.000 pies de altura cuando la tripulación informó turbulencias moderadas, acumulación de hielo y precipitaciones. También comunicó una temperatura exterior de 47 grados bajo cero y pidió autorización para ascender hasta los 37.000 pies en busca de mejores condiciones meteorológicas. Poco después, el avión comenzó a descender de manera descontrolada.
En las comunicaciones con el Centro de Control de Tráfico Aéreo de Miami, la piloto declaró la emergencia al informar descensos de 8.000 y luego 10.000 pies por minuto. Más tarde, la tripulación reportó una situación de exceso de velocidad y una pérdida de altura de 20.000 pies por minuto. En los últimos instantes indicó que descendía a unos 22.000 pies por minuto, con una inclinación de 60 grados, y advirtió: “Vamos a estrellarnos contra el suelo”. La comunicación se interrumpió poco después.
Los registros de ADS-B Exchange, citados por CNN, indicaron que el Learjet perdió aproximadamente 27.000 pies, equivalentes a unos 8,2 kilómetros, en alrededor de un minuto. Flightradar24 señaló que el avión, matriculado como N722BD y fabricado en 2004, realizó un pronunciado descenso con un giro hacia la derecha, mientras que su velocidad vertical llegó a superar los 32.000 pies por minuto.
El impacto ocurrió cerca de Military Trail, entre Cresthaven Boulevard y la 10th Avenue North. La caída provocó una explosión, dejó un cráter en la calzada y dispersó restos de la aeronave. Unas 600 personas fueron evacuadas de las inmediaciones, se habilitaron dos refugios y se interrumpió el tránsito en Military Trail durante el trabajo de los equipos de emergencia y los investigadores. Las primeras informaciones oficiales no indicaron víctimas entre quienes estaban en tierra.
Todavía no se determinó qué causó el accidente. La Junta Nacional de Seguridad del Transporte (NTSB), con asistencia de la Administración Federal de Aviación (FAA), investigará la trayectoria, los restos del avión, las comunicaciones, las condiciones meteorológicas y el funcionamiento de sus sistemas. Las autoridades deberán establecer si la acumulación de hielo, las turbulencias y las precipitaciones tuvieron una participación directa o si existieron otras circunstancias.