El exentrenador de Ecuador habló a los 45 años sobre su carrera, su identidad como técnico, la relación que mantuvo durante 13 años con Jorge Sampaoli y la invitación que rechazó para trabajar con Bielsa en 2007.
Sebastián Beccacece reivindicó una personalidad que define como dual: “Soy los dos, el reflexivo y el que corre por la línea al costado de la cancha”. En una entrevista con Olé, el exentrenador de Ecuador explicó que puede mostrarse sereno y, al mismo tiempo, vivir los partidos de manera visceral. También admitió que su comportamiento genera reacciones opuestas y que algunos lo elogian mientras otros lo consideran un “vendehumo”.
Beccacece repasó sus comienzos en Rosario, su trabajo en la distribuidora familiar y la etapa en la que dirigía equipos escolares de Renato Cesarini. Contó que de adolescente entendió que no tenía el talento necesario para ser futbolista, pero encontró otra forma de permanecer cerca del deporte. También señaló que no haber sido jugador lo llevó a prepararse desde temprano y a presentarse ante los grupos de manera abierta.
El entrenador habló de sus dos grandes admiraciones: Ernesto “Che” Guevara y Marcelo Bielsa. Sobre el rosarino, destacó su convicción, la coherencia entre sus acciones y sus palabras, y su capacidad para sostener una forma de ejercer la profesión durante décadas. “Creo que es el Che Guevara del fútbol”, afirmó Beccacece, quien dijo sentirse cautivado por la integridad y la transparencia que observa en Bielsa.
Sin embargo, en 2007 rechazó una invitación de Bielsa para sumarse a la selección de Chile. Según explicó, su padre no estaba bien y atravesaba junto con Jorge Sampaoli el primer momento de dificultad de una relación profesional que llevaba varios años. Por gratitud y lealtad hacia Sampaoli, quien le había dado la posibilidad de comenzar en el fútbol profesional a los 23 años, decidió no aceptar. Bielsa, relató, entendió la decisión y eso incrementó su admiración por él.
Beccacece confirmó que no volvió a hablar con Sampaoli, con quien compartió 13 años de trabajo y experiencias en distintos equipos y en la Selección Argentina. Dijo que su hija, ahijada del entrenador, sí mantiene contacto con él, pero consideró terminada aquella etapa: reconoció el cariño por lo vivido y por los hijos de Sampaoli, aunque afirmó que ya no existe el vínculo de hermandad y cercanía de antes.