El huracán avanza por el Pacífico hacia la costa mexicana y podría provocar lluvias intensas, inundaciones y deslaves. En Estados Unidos, Isaías perdió fuerza tras tocar tierra en Florida.
El huracán Simón alcanzó la categoría 4 mientras se desplaza hacia la costa de México, en el océano Pacífico. Sus vientos máximos sostenidos llegaron a 230 kilómetros por hora este sábado, de acuerdo con el Centro Nacional de Huracanes (NHC), con sede en Miami.
El sistema podría descargar entre 25 y 50 centímetros de lluvia en el suroeste mexicano, aunque algunas zonas recibirían acumulaciones mayores. El NHC advirtió que las precipitaciones pueden generar inundaciones y deslaves con riesgo para la vida, especialmente en áreas de terreno escarpado.
Se prevé que Simón toque tierra a última hora del sábado o durante la madrugada del domingo. Sin embargo, los vientos propios de una tormenta tropical podrían alcanzar la costa antes. Las lluvias más fuertes se esperan en la costa de Jalisco y en sectores de Michoacán, Colima y Nayarit.
En Jalisco, las autoridades suspendieron las clases del viernes y el lunes en 22 municipios costeros y comenzaron a evacuar a decenas de personas de zonas de riesgo. También solicitaron al sector turístico de Puerto Vallarta que garantice que trabajadores y visitantes permanezcan en refugios o lugares seguros.
En Estados Unidos, Isaías se degradó a tormenta tropical después de tocar tierra en Florida como huracán de categoría 2. El fenómeno avanzaba por Alabama, donde miles de personas permanecían sin electricidad, con vientos máximos sostenidos de 55 kilómetros por hora. Los meteorólogos alertaron sobre posibles tornados en el Panhandle de Florida, Georgia y las Carolinas, además de lluvias intensas e inundaciones en gran parte del sureste.
Por otra parte, se espera que la tormenta tropical Rachel provoque fuertes vientos y lluvias en el norte de México y el sur de California durante el fin de semana. La temporada de huracanes mantiene en alerta a México y Estados Unidos, en un escenario profundizado por los efectos del Súper Niño, un fenómeno climático que afecta principalmente a países de América del Norte y Central.