El presidente de River puso en duda la transparencia de la comunicación entre Ezeiza y los árbitros de campo, mientras que el titular de Estudiantes afirmó que la herramienta puede servir para manipular partidos.
Stefano Di Carlo volvió a cuestionar la transparencia de las decisiones arbitrales vinculadas con la comunicación entre la sala del VAR ubicada en Ezeiza y los jueces que dirigen los partidos en los estadios.
En la misma línea, Sebastián Verón sostuvo que el VAR “sirve para manipular” momentos de los encuentros. Ambos dirigentes son señalados en el material como los presidentes de los únicos dos clubes de Primera que actualmente desafían abiertamente a la conducción de Claudio Tapia.
Las dudas también se relacionan con la demora dispar en la revisión de determinadas jugadas y con la falta de información sobre quiénes ingresan o permanecen en la cabina, además de la posibilidad de llamados o mensajes durante los partidos.
Federico Beligoy, director de Arbitraje, reconoció tiempo atrás que él mismo se comunicaba por teléfono con árbitros mientras se disputaban los encuentros y manifestó que consideraba correcta esa práctica.
Di Carlo, al referirse al superclásico cuestionado, admitió que River “no pateó al arco”. Verón, en cambio, propuso que las cabinas del VAR dejen de estar en Ezeiza y funcionen en cada estadio. El planteo fue relacionado con el episodio que tuvo como protagonista a Hernán Mastrángelo este fin de semana en Uno.