El base de los Warriors anotó 31 puntos, incluidos ocho triples, en el triunfo 112-95 sobre Los Angeles Lakers, después de revertir una desventaja de 25 unidades.
Stephen Curry fue la figura de Golden State Warriors en la victoria por 112-95 ante Los Angeles Lakers. El equipo remontó una diferencia de 25 puntos y el base protagonizó una de las jugadas más llamativas del partido al hacer tropezar a Luka Doncic con un movimiento de manejo de pelota.
La acción ocurrió a mediados del tercer cuarto, cuando los Warriors perdían 69-60. Curry encaró al esloveno, cambió la pelota de un lado al otro y, tras avanzar hacia el aro, retrocedió y provocó la caída de su defensor. Luego se ubicó detrás de la línea de tres puntos y convirtió el lanzamiento.
En el último cuarto, con Golden State ya al frente, Curry volvió a superar a Doncic: amagó con tirar, realizó una finta, pasó la pelota por detrás de la espalda y anotó otro triple ante la defensa de los Lakers.
El base terminó la noche con 31 puntos, ocho triples, cuatro rebotes y seis asistencias. A los 38 años, volvió a ser determinante para los Warriors en un partido que se presentó desfavorable durante buena parte del desarrollo.
Después del encuentro, los Warriors informaron que se trató de la victoria por mayor margen —17 puntos— de cualquier equipo de la NBA luego de estar 25 o más unidades abajo desde la temporada 1997-98, cuando comenzó el registro oficial del play-by-play.