Lars Moravy, vicepresidente de Ingeniería de Vehículos de la compañía, defendió la versión Rocket y afirmó que sus propulsores generan más de 80.000 newtons de empuje.
La capacidad de la versión Rocket del Tesla Roadster volvió a generar dudas después de la presentación en la que el automóvil se elevó del suelo y realizó maniobras en el aire. Algunos especialistas cuestionaron que esos movimientos puedan repetirse en un vehículo de producción.
Lars Moravy, vicepresidente de Ingeniería de Vehículos de Tesla, sostuvo que el desarrollo está pensado para llegar a producción y defendió los cálculos de la empresa. En respuesta a los cuestionamientos del periodista británico Tom Ford en X, afirmó que el sistema de propulsores de gas frío puede superar los 80.000 newtons de empuje.
Para sus estimaciones, Moravy tomó como referencia un Roadster de 2.500 kilos, una masa que incluye el vehículo, el gas almacenado y los componentes de propulsión. El peso de un automóvil con esa masa equivale a aproximadamente 24.500 newtons en la superficie terrestre, por lo que la fuerza anunciada representa unas 3,3 veces su peso.
Según la explicación del directivo, si el empuje se aplica verticalmente, el sistema permitiría despegar y acelerar hacia arriba. La fuerza disponible también serviría para controlar la posición, cambiar la orientación y realizar giros mediante los distintos propulsores. Ese cálculo no determina cuánto tiempo podría mantenerse suspendido: la duración dependerá del gas almacenado, la presión disponible y el consumo.
La versión Rocket emplea diez propulsores alimentados por dos depósitos reforzados con fibra de carbono, con una capacidad conjunta de 600 litros. El sistema expulsa gas a alta presión y genera movimiento sin combustión; además, cuatro ventiladores de succión ubicados debajo de la carrocería permiten aumentar la adherencia al suelo. Tesla mostró el vehículo invertido y sostenido mediante ese mecanismo.
La producción está prevista para 2028, luego de varios retrasos desde el anuncio original de 2017. El modelo todavía enfrenta desafíos de seguridad y debe obtener las autorizaciones necesarias para utilizar sus propulsores, ya que las maniobras aéreas exhibidas no están homologadas para circular por la vía pública.