Las evaluaciones corresponden a sus primeras pruebas en La Masía, cuando tenía 13 años: una destacó sus condiciones, otra cuestionó su físico y una tercera lo comparó con Maradona.
Los documentos fueron difundidos en redes sociales por el periodista francés Florent Torchut y corresponden a las evaluaciones realizadas por tres formadores del Barcelona durante el otoño de 2000, cuando Lionel Messi llegó al club procedente de Rosario.
Uno de los informes resaltó que, para su edad, era “un jugador técnicamente muy completo” y enumeró entre sus virtudes la visión de juego, la agilidad, la inteligencia, el regate y la potencia de disparo. Como única dificultad, señaló “su estatura y falta de físico”, aunque cerró con una valoración positiva: “Gran jugador”.
Otra evaluación reconoció su “calidad técnica indiscutible”, pero consideró que sus 142 centímetros le impedían competir en categorías superiores. El entrenador advirtió que incluso con 150 centímetros tendría problemas para jugar en la categoría cadete preferente y concluyó: “Creo que no se debe fichar”. Su propuesta fue observar su evolución y volver a probarlo dentro de un par de años.
La tercera mirada fue la más entusiasta. “Salvando las distancias, es un Maradona (pequeño de edad). Yo lo ficharía, tiene que ir a mucho más. Ya veremos su evolución”, escribió el formador.
Messi había comenzado a entrenarse en Barcelona después de viajar a España junto con su padre, Jorge, a partir de un contacto facilitado por el agente Josep María Minguella. Carles Rexach, entonces secretario técnico del club, pidió verlo ante rivales mayores y, tras observar que convirtió el único gol de su equipo, afirmó: “Este chico se ficha solo, no me necesitaban”.
Las dudas demoraron el acuerdo, que finalmente quedó asentado el 14 de diciembre de 2000 por escrito en una servilleta durante una reunión entre Rexach, Minguella y Horacio Gaggioli. Messi debutó en el primer equipo del Barcelona en 2004 y disputó 778 partidos oficiales con el club, en los que marcó 672 goles y ganó 35 títulos.