El presidente de Estados Unidos objetó la extensión del horario de votación y afirmó que no apoyó a ninguno de los candidatos. El senador derrotado anunció una presentación judicial contra el resultado.
Donald Trump cuestionó este lunes el desarrollo de las elecciones presidenciales de Brasil, en las que Luiz Inácio Lula da Silva derrotó al senador Flávio Bolsonaro. El mandatario estadounidense calificó el proceso de fraudulento y corrupto, aunque sostuvo en varias oportunidades que no respaldó a ninguno de los candidatos.
La principal crítica de Trump estuvo dirigida a la decisión del juez del Supremo Tribunal Federal Cristiano Zanin de prolongar hasta las 19 el horario de votación, que originalmente debía finalizar a las 17. La medida respondió a dificultades de transporte público denunciadas en distintas ciudades y fue adoptada luego de un pedido de la campaña de Lula. La campaña de Flávio Bolsonaro también había reclamado una ampliación en algunas localidades por problemas meteorológicos y de acceso a los centros electorales.
La extensión provocó dificultades operativas porque algunas mesas ya habían cerrado y comenzado a transmitir los resultados. Las autoridades electorales aclararon después que el cambio regía únicamente para las secciones que permanecían abiertas y que no se reabrirían las urnas cuyo proceso ya había terminado. Un relevamiento basado en información del Tribunal Superior Electoral indicó que después de las 17 se registraron 34.330 votos, frente a una diferencia final de 4.430.191 sufragios a favor de Lula.
Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal (PL), no reconoció el triunfo de Lula y anunció que recurrirá a la Justicia para solicitar la anulación de los comicios. El domingo, tras conocerse la derrota, afirmó que era imposible reconocer el resultado y anticipó que recurriría a su equipo legal. Lula obtuvo el 51,79% de los votos válidos, contra el 48,21% de su rival, según los resultados difundidos por las autoridades electorales, y asumirá un cuarto mandato presidencial.
Trump afirmó que mantiene una buena relación personal con Lula, pese a sus objeciones sobre la elección. Aunque no manifestó un respaldo formal a Flávio durante la campaña, en mayo recibió al senador en el Despacho Oval de la Casa Blanca. Las acusaciones del presidente estadounidense y del candidato derrotado sobre supuestas irregularidades no estuvieron acompañadas de pruebas de que la extensión del horario haya modificado el resultado.