Trump enfrenta el riesgo de quedar limitado por el veto y un posible impeachment

Tras la derrota oficialista en las elecciones de medio término del martes pasado, el presidente norteamericano afronta dos años de gestión con un Congreso adverso y tensiones dentro del Partido Republicano.

El resultado de las elecciones de medio término dejó al oficialismo estadounidense ante una derrota de proporciones. La oposición demócrata se impuso en estados donde no partía como favorita y obtuvo una amplia mayoría en la Cámara de Representantes.

Donald Trump había anticipado que, si perdía el Congreso, se convertiría en “Mr. Veto”. Esa herramienta constitucional le permitiría rechazar iniciativas del Poder Legislativo, pero no promover sus propios proyectos: para avanzar con medidas sobre una guerra, el presupuesto de ayuda social o los impuestos, su administración necesitaría la aprobación de un Congreso que difícilmente se la concedería.

El escenario también abrió la posibilidad de que el mandatario enfrente un impeachment. El material menciona como posibles fundamentos sus incumplimientos de la normativa, su conducta en política exterior, la guerra con Irán y los conflictos con la Unión Europea, socia de Estados Unidos en la OTAN.

La Cámara de Representantes es la encargada de formular la acusación y requiere una mayoría simple. Según los datos consignados, los demócratas cuentan con 228 legisladores, frente a los 218 votos necesarios. La sentencia corresponde al Senado y exige dos tercios de los miembros presentes: si todos ocupan sus bancas, hacen falta 67 votos, mientras que los demócratas tienen 54 senadores.

Dentro del Partido Republicano hay senadores que mantienen diferencias con Trump y podrían respaldar un proceso de destitución o ausentarse de la votación. Entre ellos figuran Lisa Murkowski, de Alaska; Bill Cassidy, de Luisiana; Todd Young, de Indiana; y Rand Paul, de Kentucky. El texto también señala que algunos de esos legisladores conversan con senadores demócratas y buscan despegarse del legado presidencial.

Con menos poder, Trump debería enfrentar la guerra con Irán, los desafíos planteados a la Unión Europea y la guerra entre Rusia y Ucrania. Además, tendría que ocuparse de una economía con inflación desbordada y de la suba de los combustibles. Ante ese panorama, algunos sostienen que el vicepresidente J.D. Vance debería comenzar a prepararse para una transición.

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