Ucrania advierte por la falta de tropas en el frente tras cuatro años de guerra

La escasez de personal limita la capacidad de rotación y refuerzo de las unidades, mientras las autoridades impulsan cambios en la movilización y el entrenamiento.

Autoridades de Ucrania señalaron que el país enfrenta una falta de tropas a cuatro años del inicio de la guerra con Rusia. Aunque mejoró sus capacidades tecnológicas y el uso de drones, Ucrania mantiene desde el comienzo de la invasión una desventaja en cantidad de efectivos frente a Rusia.

Comandantes y analistas indicaron a AP que algunas unidades cuentan con apenas la mitad de la dotación necesaria. Un comandante adjunto del batallón Da Vinci Wolves, desplegado en la zona de Pokrovsk, en el este del país, afirmó que el personal y el equipamiento disponibles solo permiten sostener el sector actual y advirtió que cualquier avance implicaría inevitablemente mayores pérdidas.

Los problemas de movilización, la evasión del reclutamiento y la deserción dificultan la formación de reservas, según expertos militares. La línea del frente se extiende por 1.250 kilómetros y registra cambios graduales. Ucrania necesita trasladar tropas con rapidez sin retirar efectivos de otros puntos, explicó Nick Reynolds, del Royal United Services Institute (RUSI), un centro británico de estudios sobre defensa y seguridad.

La falta de personal también impide realizar las rotaciones con la frecuencia necesaria, lo que provoca agotamiento y puede aumentar las bajas. El Ministerio de Defensa, reestructurado en julio por el presidente Volodimir Zelenski, busca responder mediante reformas en la movilización, el entrenamiento y la organización del ejército. Las diferencias en el desempeño de las unidades de primera línea agravan la situación: las formaciones más débiles sufren mayores pérdidas y requieren una reposición constante. Un funcionario del Ministerio resumió el problema al decir que “simplemente no hay suficiente gente”.

En otro episodio relacionado con el conflicto, el argentino Roberto Yamil Ibrahim, de 37 años y padre de dos hijos, permanece en un campo de prisioneros de guerra en Ucrania junto con otros combatientes extranjeros. De acuerdo con la información difundida por el proyecto ucraniano “Quiero Vivir”, es el primer ciudadano argentino presentado como prisionero de guerra durante la guerra.

Ibrahim viajó a Rusia en abril de 2026 después de responder en Facebook a una oferta laboral vinculada con tareas de logística en el Ministerio de Defensa ruso, que ofrecía una paga de u$s20.000. Luego de completar una solicitud, fue incorporado a un grupo de WhatsApp destinado a organizar el traslado de ciudadanos latinoamericanos. Como no tenía pasaporte, el reclutador gestionó su documentación, el visado y los pasajes, y finalmente fue incorporado a las fuerzas armadas rusas.

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