El principio de entendimiento apunta a reducir más de la mitad los envíos de vehículos híbridos e híbridos enchufables durante los próximos cuatro años, aunque todavía faltan definir los mecanismos de aplicación.
La Unión Europea y China alcanzaron un principio de acuerdo para restringir las exportaciones de vehículos híbridos e híbridos enchufables chinos al mercado europeo. La negociación busca contener las tensiones comerciales sin imponer, por ahora, nuevos aranceles a esas tecnologías.
El entendimiento surgió de las conversaciones mantenidas en Pekín entre el comisario europeo de Comercio, Maroš Šefovi, y el ministro chino de Comercio, Wang Wentao. Según explicó el funcionario europeo, las limitaciones podrían reducir en más de un 50% las exportaciones previstas para los próximos cuatro años en comparación con un escenario sin restricciones.
La Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA) respaldó la iniciativa, aunque advirtió que necesita conocer sus condiciones concretas para evaluar el alcance. El acuerdo todavía debe avanzar en las instancias institucionales correspondientes de la Unión Europea y no constituye una restricción plenamente implementada.
La participación de las marcas chinas en el mercado europeo de vehículos electrificados aumentó en los últimos años. De acuerdo con datos de ACEA, durante el primer semestre de 2026 concentraron el 14% de las ventas europeas de híbridos convencionales, frente al 2% de 2024. En los híbridos enchufables, la proporción pasó del 2% en 2024 al 25% en los primeros seis meses de este año.
Las partes también resolvieron continuar las conversaciones sobre los precios mínimos de importación y los procedimientos de revisión aplicables a los autos totalmente eléctricos fabricados en China. Esos modelos afrontan desde octubre de 2024 derechos compensatorios adicionales establecidos por la Unión Europea tras una investigación sobre las subvenciones públicas recibidas por fabricantes chinos. El diálogo incluye además el acceso de productos europeos al mercado chino y la simplificación de los trámites para exportar tierras raras e imanes permanentes.
Sigrid de Vries, directora general de ACEA, señaló que una competencia basada en fuertes reducciones de precios podría desestabilizar el mercado europeo y afectar la economía del continente. La entidad consideró que el entendimiento puede favorecer una transición más ordenada, aunque su impacto dependerá de las condiciones finales, de la distribución de los límites entre fabricantes y de las decisiones que adopten las instituciones europeas.