La medida del Banco Central afectó a casi 3 millones de personas. El Fondo de Garantía de Depósitos prevé reintegros de hasta 38.000 dólares por ahorrista.
La suspensión total de las operaciones de Ueno Bank generó preocupación entre sus clientes y reavivó en Paraguay el temor a un bloqueo de fondos similar al ocurrido en Argentina durante la crisis de 2001. La entidad es una de las principales firmas bancarias digitales del país y la medida impactó de manera directa en casi 3 millones de personas.
La decisión fue adoptada después de una inspección del Banco Central, que determinó que el banco operaba con un índice de solvencia del 5,56%, por debajo del mínimo regulatorio del 12%. Ante la falta de respaldo financiero y el riesgo de quiebra, la autoridad monetaria dispuso el cese inmediato de todas las operaciones de la plataforma.
Para los clientes afectados se activó el Fondo de Garantía de Depósitos, que contempla la devolución de hasta 38.000 dólares por persona. Según la cobertura prevista, el mecanismo alcanzaría al 97% de los ahorristas, aunque continúa la tensión entre quienes tienen saldos superiores al límite establecido.
El problema también compromete recursos estatales, ya que Ueno Bank administraba cientos de millones de dólares pertenecientes a distintos organismos públicos. Entre los fondos inmovilizados figuran 355 millones de dólares del Instituto de Previsión Social, destinados al financiamiento de la salud y las jubilaciones.
La crisis derivó en protestas de cientos de ahorristas y jubilados que reclaman la devolución de su dinero. En ese contexto, el titular del Banco Central, Carlos Carballo, renunció a su cargo; además, ocho personas fueron detenidas en el marco de la investigación penal y la oposición impulsa en el Congreso pedidos de juicio político contra el presidente Santiago Peña.