Vicuña informó que distribuyó u$s318.178.534 durante 2025, cuando el proyecto aún no registra producción comercial de minerales. La cifra forma parte de su primer Reporte de Sostenibilidad y reúne recursos orientados a distintos sectores relacionados con la actividad, entre ellos trabajadores, contratistas, proveedores y comunidades.
El documento busca establecer un punto de partida para seguir el desempeño de la iniciativa en las próximas etapas. Fue confeccionado con referencia a los estándares GRI, incluye una evaluación de doble materialidad y atravesó una revisión externa limitada e independiente. Para la empresa, el informe expone avances y asuntos pendientes antes del paso hacia la construcción.
Compras, obras y presencia local
En San Juan, la compañía consignó un valor económico distribuido de u$s63.521.957 durante 2025. Dentro de ese registro, los costos propios del proyecto representaron u$s43.529.473. El reporte también situó a la cadena de abastecimiento entre los principales canales de impacto económico territorial.
Vicuña Argentina contrató a 580 proveedores de bienes y servicios a lo largo de ese año. El 60% correspondió a empresas sanjuaninas. Durante 2026, la firma mantuvo rondas de negocios y capacitaciones dirigidas a ampliar la inserción de compañías de Iglesia y Jáchal en la cadena de valor.
La actividad vinculada a infraestructura también tuvo movimientos. En septiembre, Vicuña adjudicó las secciones A1 y A2 del Corredor Norte a una UTE conformada por Contreras, Boetto y Buttigliengo Constructora y Construmin. El tramo comprende 63,6 kilómetros y será parte de un acceso proyectado desde San Juan. Antes, en abril de 2025, habían sido otorgados los tramos E y F, de 50 kilómetros, entre La Majadita y el acceso al campamento Batidero.
Empleo, seguridad e inversión comunitaria
Al cierre de 2025, la dotación de Vicuña era de 415 trabajadores. Las mujeres constituían el 26% del personal, mientras que el 72% tenía entre 30 y 50 años. El 99% contaba con contrato por tiempo indeterminado y jornada completa. Entre las personas contratadas en Argentina, el 73% residía en San Juan.
La empresa registró 5.088,5 horas de capacitación durante el período. A ese plantel se sumó el empleo de las contratistas, que ocupaban a 2.576 personas; el 80% eran residentes locales. En materia de seguridad, no hubo fatalidades en 2025 y se informó una lesión registrable en más de 3,5 millones de horas trabajadas. Además, el 100% de los nuevos ingresos recibió formación en salud ocupacional y seguridad.
La inversión social comunitaria llegó a u$s1,94 millones. Las acciones abarcaron preparación de mano de obra local, fortalecimiento de proveedores e iniciativas comunitarias. En San Juan, los programas alcanzaron a 806 beneficiarios, con un 58% de participación de mujeres, según los datos reportados por la compañía.