Warren Thompson conserva el control de una compañía valuada en US$750 millones

El empresario destinó sus ahorros de US$100.000 a su primer negocio y convirtió Thompson Hospitality en una firma que facturó US$925 millones en 2025.

Thompson Hospitality cerró 2025 con ingresos por US$925 millones y proyecta llegar a US$1.000 millones en 2026. La compañía está valuada en alrededor de US$750 millones y Warren Thompson mantiene el 100% de la propiedad.

El principal impulso del negocio provino del acuerdo alcanzado en 1997 con Compass Group, uno de los mayores proveedores de servicios gastronómicos del mundo. La alianza, vigente desde hace 29 años, distribuye los ingresos en un 80% para Compass y un 20% para Thompson Hospitality. A través de ese esquema, la empresa administra unos 230 contratos en oficinas, centros de distribución, hospitales y universidades, entre ellos instalaciones de Amazon, Microsoft e IBM.

La firma también opera una división vinculada con 18 universidades estadounidenses y posee unos 70 restaurantes. Su regreso a ese rubro comenzó en 2006 y derivó en una cartera de 14 marcas, que actualmente genera más de US$150 millones anuales.

Antes de construir la compañía, Thompson trabajó desde la adolescencia: cortaba el césped y se desempeñaba en una ferretería. A los 15 años compró por US$1.751 un colectivo escolar subastado y lo utilizó con su padre para vender duraznos y manzanas. Más adelante estudió economía, realizó una pasantía en Marriott y permaneció nueve años en esa empresa, donde llegó a dirigir la división de restaurantes en aeropuertos de la Costa Este.

En 1989 propuso comprar 40 franquicias de Marriott por US$15 millones, operación que finalmente se concretó en 1992 con la adquisición de 31 locales de Bob’s Big Boy, de los cuales 27 fueron convertidos en restaurantes Shoney’s. Las ventas no cumplieron las expectativas y Thompson vendió las franquicias para concentrarse en los servicios gastronómicos. Para completar el financiamiento necesitaba US$1,9 millones y rechazó una inversión de Reginald Lewis que le habría dejado el 85% de la nueva compañía. En cambio, aportó sus propios US$100.000 y consiguió el respaldo de inversores de capital de riesgo vinculados con uno de los socios de Lewis. Antes de asociarse con Compass Group, compró por US$1,5 millones las participaciones de sus primeros inversores.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *