Débora Bello se refirió públicamente al final de su relación con Diego Torres y describió ese proceso como una experiencia “muy traumática”. La modelo habló de las preguntas que enfrentó tras la ruptura y del esfuerzo por reconstruir su vida mientras asumía la crianza de Nina, la hija que tuvo con el músico.
En una charla con el pódcast Paren el mundo, de Maite Peñoñori, Bello planteó que una separación obliga a revisar decisiones y a encontrar un nuevo rumbo. “Vas de cero y empezás a elevarte”, expresó al recordar un período que definió como de fuerte vulnerabilidad personal.
La separación había sido anunciada por Torres en diciembre de 2021, luego de una relación de 17 años, uno de ellos como matrimonio. Bello sostuvo que no esperaba ese desenlace y señaló que también fue complejo atravesarlo lejos de su familia.
Empezar de nuevo en Miami
La modelo vinculó ese cambio personal con su instalación en Miami. Explicó que había dejado atrás buena parte de su actividad laboral en Buenos Aires y que, durante la pareja, también trabajaba junto a Torres en cuestiones vinculadas con la imagen. Tras la ruptura, retomó el vínculo con marcas y definió esa etapa como un renacer.
Para Bello, el desafío no consistió solamente en resolver su situación profesional. Remarcó que debía mantenerse presente para su hija en medio de un escenario de incertidumbre. “Cuando se te derrumba todo, tenés que ser una buena mamá”, afirmó, al explicar que Nina dependía por completo de ella.
También reivindicó la resiliencia de las mujeres y sostuvo que no se identificó nunca con un modelo de vida centrado en formar una familia numerosa. Dijo que siempre se consideró una persona libre, aunque precisó que la llegada de Nina fue una decisión buscada y atravesada con amor. Con otras relaciones, señaló, no había tenido el deseo de ser madre.
La crianza como prioridad compartida
Bello recordó además que el embarazo fue “espectacular”, pero que el nacimiento de su hija requirió atención especial: Nina nació por cesárea en la semana número 32 y permaneció un mes internada en neonatología. Entre los aspectos que valora de vivir en Estados Unidos, destacó que su hija pueda desenvolverse sin ser señalada por el vínculo con sus padres.
La adolescente de 13 años concurre al mismo colegio que los hijos de Shakira, según contó Bello. Más allá de esa referencia, la modelo insistió en que le resulta importante que Nina no cargue con expectativas ajenas ni sea presentada únicamente por la notoriedad de su familia.
Sobre el vínculo posterior con Torres, sostuvo que la separación generó tristeza inicialmente, pero que ambos conservaron una responsabilidad común: acompañar la crianza de su hija. “Nina está criada con mucho amor de mamá y de papá”, afirmó. Al mirar hacia atrás, Bello consideró que atravesar el duelo fue inevitable, aunque entiende que esa experiencia terminó aportándole una mirada positiva sobre su propio recorrido.