El tipo de cambio oficial avanzó 0,8% el lunes y terminó en $1.541, mientras fuentes de la city señalaron una venta de u$s100 millones por parte del Tesoro.
El resultado del balotaje en Brasil, con el triunfo de Ignazio Lula Da Silva frente a Flávio Bolsonaro, provocó un derrumbe de los activos del país vecino y una depreciación del real. El movimiento presionó sobre las monedas de la región y, en particular, sobre el peso argentino.
En ese contexto, fuentes de la city aseguraron que hubo participación oficial para limitar una suba mayor del dólar, aunque el tipo de cambio mayorista alcanzó un nuevo máximo histórico nominal. El lunes, el dólar oficial aumentó 0,8% y cerró en $1.541. En esa rueda, el Banco Central no compró divisas en el Mercado Libre de Cambios (MLC), según las cifras oficiales, mientras que el Tesoro habría vendido u$s100 millones, de acuerdo con fuentes del mercado.
Desde PPI señalaron que fue la quinta ocasión del año en la que el BCRA no compró dólares. Las anteriores habían sido el 2 de enero, jornadas de fixing de dólar linked y un feriado en Estados Unidos. A su vez, 1816 informó que el interés abierto en futuros de dólar creció u$s181 millones, el mayor nivel desde el 23 de septiembre, con un incremento de u$s123 millones en el contrato que vence el viernes. También se negociaron u$s123 millones en la Lelink con vencimiento en noviembre en BYMA PPT T+1.
1816 consideró posible que el BCRA haya intervenido en alguno de esos dos mercados antes del fixing de la Lelink D30O6, previsto para este martes. El canje CCL-MEP cerró en 6,7%, un nuevo máximo desde las elecciones 2025.
En diálogo con Ámbito, el economista Eric Paniagua, socio de PX Capital, sostuvo que no está asegurado que la presión derivada de la situación brasileña sea un episodio aislado, aunque descartó que pueda mantenerse indefinidamente. Advirtió que, si continúa la tensión cambiaria, el Tesoro podría seguir vendiendo dólares para contener el tipo de cambio y utilizar fondos destinados a futuros vencimientos de deuda. También señaló que el BCRA dejaría de acumular reservas y quedaría más expuesto a nuevos shocks externos, mientras que una mayor demanda de cobertura y un aumento del riesgo país encarecerían el financiamiento.
Los analistas también vincularon el escenario con las necesidades del programa financiero de 2027, que contempla requerimientos de financiamiento cercanos a u$s24.900 millones y una participación importante de los Bonares, cuyos vencimientos de capital aumentan frente al año anterior. Tobías Pejkovich Balbiani, de Facimex, consideró que, de confirmarse la intervención, sería un hecho puntual y no un cambio de tendencia. Según su análisis, el BCRA podría continuar comprando divisas por la estacionalidad favorable del comercio exterior en el último bimestre, la liquidación pendiente de unos u$s2.000 millones de deuda corporativa y provincial y el aumento estacional de la demanda de dinero en diciembre.