En la Plaza Independencia de Montevideo, el pontífice habló sobre democracia, familia, inteligencia artificial, trabajo y cooperación regional.
El papa León XIV llegó a Uruguay para iniciar su primera gira apostólica por Latinoamérica desde que asumió como máxima autoridad de la Iglesia católica. En la Plaza Independencia de Montevideo, una multitud de fieles se reunió para participar del acto oficial y escuchar su mensaje.
Durante su primera intervención oficial en territorio uruguayo, el pontífice vinculó la figura del general José Gervasio Artigas, cuyo monumento se encuentra en la plaza, con los desafíos del presente. También remarcó la importancia del diálogo y señaló que las instituciones deben responder a las necesidades de la ciudadanía.
“La autoridad pública encuentra su razón de ser en el servicio al bien común”, expresó León XIV, quien además destacó los 40 años de democracia ininterrumpida en Uruguay. Hacia el cierre de su discurso, defendió la libertad religiosa, el respeto entre creyentes y no creyentes y la convivencia democrática.
El papa también se refirió a la protección de la vida desde la gestación. “Quien todavía no ha nacido pertenece ya a la familia humana y al futuro de su pueblo”, afirmó. En ese marco, subrayó la responsabilidad de los padres y de la sociedad en el cuidado de las nuevas generaciones y recordó una expresión de San Juan Pablo II: “El futuro de la humanidad se fragua en la familia”.
Además, planteó la necesidad de garantizar una alimentación adecuada, una educación de calidad y mayores oportunidades para los jóvenes. Sobre los cambios tecnológicos, sostuvo que “el trabajo está en función del hombre y no el hombre en función del trabajo” y pidió que la inteligencia artificial facilite las tareas y contribuya al desarrollo humano, sin transformar a los trabajadores en elementos reemplazables.
León XIV también llamó a reconocer el valor de los adultos mayores, independientemente de su productividad o autonomía económica. En relación con la integración regional, valoró el papel de Montevideo como sede de la Secretaría del Mercosur y convocó a fortalecer la cooperación entre los países latinoamericanos: “Perseverar en el respeto al derecho, en la negociación y en la búsqueda paciente de acuerdos constituye un servicio que Uruguay puede seguir ofreciendo a sus vecinos”.