Millones de estadounidenses votarán este martes en la primera prueba electoral para la segunda gestión de Donald Trump, con el costo de vida, la guerra en Medio Oriente y las inversiones tecnológicas entre los principales ejes del debate.
Las elecciones de medio término en Estados Unidos pondrán a prueba por primera vez la segunda gestión de Donald Trump. Además de renovar el Congreso, actualmente dominado por el Partido Republicano en ambas cámaras, la mayoría de los estados elegirá gobernadores. El resultado funcionará como un referéndum sobre la administración y estará condicionado por la evolución de la economía.
Las encuestas proyectan una derrota republicana. Polymarket asigna un 95% de probabilidad a que los demócratas recuperen la Cámara baja y un 73% a que controlen el Senado. Un informe de Portfolio Personal Inversores señaló que una victoria opositora limitaría la agenda legislativa de Trump y podría complicar las negociaciones fiscales, especialmente por el vencimiento del financiamiento del Gobierno nacional el 11 de diciembre y la discusión sobre el techo de deuda en 2027. También advirtió que un resultado distinto del esperado podría generar volatilidad, en particular en los Treasuries.
El aumento del costo de vida es uno de los principales problemas para los hogares. El índice PCE, utilizado por la Reserva Federal para seguir la inflación, registró una suba interanual del 3,6% en septiembre, por encima de la meta del 2%. El dato más cercano a ese objetivo durante la actual administración fue el 2,1% de abril de 2025, el mismo mes en que Trump anunció los aranceles bilaterales y la guerra comercial con China. En mayo de este año, el PCE había alcanzado un incremento interanual del 4,1%, el mayor desde abril de 2023.
La inflación también impactó sobre los ingresos y el acceso a la vivienda. El índice de costos laborales mostró una disminución de los ingresos reales de los trabajadores por segundo trimestre consecutivo: los salarios cayeron 0,6% interanual en el tercer trimestre de 2026 y los beneficios, 0,4%. Al mismo tiempo, los contratos para la compra de viviendas usadas llegaron a un mínimo histórico y la confianza de los constructores cayó a su nivel más bajo en 14 años. El aumento de las tasas hipotecarias y de los costos de construcción fue señalado como uno de los factores detrás de la caída de la demanda.
La actividad económica, sin embargo, conserva indicadores positivos. El desempleo se mantiene por debajo del 4,5% desde noviembre de 2025 y la industria manufacturera está en expansión desde enero de 2026, según el relevamiento mensual del ISM. Durante el tercer trimestre, el PBI creció 3,4% interanual y el gasto empresarial en equipos aumentó a una tasa del 20,9%, impulsado principalmente por la inteligencia artificial.
Entre 2025 y 2026, Meta, Amazon, Microsoft y Google se comprometieron a invertir aproximadamente u$s1,12 billones en gastos de capital, en su mayoría destinados a infraestructura vinculada con la IA. Esas inversiones aportaron 1,16 puntos al crecimiento del PBI, pero también generaron presiones sobre los precios de servicios como el agua y la electricidad. Además, el financiamiento mediante bonos corporativos compite con los bonos del Tesoro, eleva el rendimiento exigido al Estado estadounidense y encarece tanto su deuda como créditos como las hipotecas.