Jeremy Clarkson se burló de Franco Colapinto por ser argentino en el GP de Estados Unidos

El conductor británico fue invitado por Alpine al fin de semana de Austin y vinculó irónicamente la penalización del piloto con su nacionalidad.

Jeremy Clarkson fue recibido por Alpine como invitado especial durante el Gran Premio de Estados Unidos, en Austin. La escudería francesa difundió imágenes de su presencia en las redes sociales, pero el conductor británico terminó generando incomodidad al referirse a Franco Colapinto.

Durante una entrevista con periodistas de Sky Sports F1, Clarkson comentó la sanción de diez puestos que el piloto argentino debía cumplir en la grilla del domingo. En tono irónico, afirmó que la penalización podía deberse a que Colapinto es argentino y agregó que él también le aplicaría una por ese motivo.

La penalización no está relacionada con la nacionalidad del piloto. Alpine instaló en el auto de Colapinto una cuarta unidad de control electrónico, cuando el reglamento permite utilizar tres durante la temporada sin recibir una sanción.

La referencia de Clarkson remitió a su visita a la Argentina en 2014, cuando viajó a la Patagonia junto con Richard Hammond y James May para grabar un especial de Top Gear. El Porsche 928 que conducía tenía la patente H982 FKL, una combinación interpretada por muchos argentinos como una alusión a la guerra de Malvinas de 1982.

La presencia del equipo de televisión provocó protestas en Tierra del Fuego, especialmente en Ushuaia, con participación de veteranos de guerra. Luego de que integrantes de la producción denunciaran ataques con piedras, abandonaron los vehículos y salieron del país rumbo a Chile. La BBC sostuvo que la matrícula era original del automóvil y que no había sido elegida para provocar.

Clarkson, de 66 años, alcanzó notoriedad como conductor de Top Gear y más tarde participó en The Grand Tour. Actualmente protagoniza Clarkson’s Farm. En Austin también explicó su cercanía con Alpine: la fábrica de Enstone está cerca de su granja en Oxfordshire y, según contó, el padre de una empleada que cuida sus conejos trabaja para la escudería.

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