Tras el triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva en el balotaje brasileño, el dólar subió 8,8% en Brasil y el real llegó a 5,41, mientras el tipo de cambio oficial argentino avanzó hasta $1.541.
El resultado electoral de Brasil modificó las expectativas regionales y sumó presión sobre la economía argentina. Aunque el país mantendría su lugar como principal socio económico de Estados Unidos en la región, la depreciación del real podría reducir la competitividad local y afectar a los activos argentinos.
Durante el inicio de la rueda del lunes, el real llegó a 5,60 y luego se ubicó en 5,41, mientras el dólar avanzó 8,8% en Brasil. En Argentina, la reacción del mercado aceleró el tipo de cambio oficial hasta los $1.541. El economista Gonzalo Carrera, de Equilibra, advirtió que un Brasil más barato puede sumar presión sobre el turismo interno, que ya enfrenta una menor demanda, y complicar la estabilidad cambiaria.
Claudio Caprarulo señaló, en diálogo con Ámbito, que será necesario observar en qué nivel se estabiliza la moneda brasileña para calcular sus efectos sobre el balance cambiario. Carrera también estimó que podría aumentar el déficit comercial argentino con Brasil y dificultarse el canal productivo, especialmente por el impacto de las devaluaciones brasileñas sobre la competitividad.
El intercambio bilateral registró en septiembre un déficit argentino de u$s51 millones, por debajo de los u$s578 millones del mismo mes de 2025. La baja de las importaciones estuvo explicada principalmente por el sector automotriz y por menores compras de energía eléctrica. Las exportaciones, en tanto, alcanzaron u$s1.305 millones, con una suba interanual de 5,5% y el mayor valor mensual del año.
La renta variable argentina cayó al inicio de la semana y el riesgo país subió hasta 765 puntos básicos, según J.P. Morgan. Para Caprarulo, ese incremento encarece el financiamiento del Tesoro, posterga la posibilidad de emitir deuda en dólares y eleva el costo del crédito para las empresas.
La Cámara Argentina de Comercio consideró que Brasil es el principal socio comercial argentino y remarcó que ambos países ocupan un lugar central en el Mercosur. También señaló que la industria automotriz, en la que compiten ambos mercados, puede verse afectada por el tipo de cambio brasileño, mientras que no ocurriría lo mismo con los combustibles. Desde la Cámara Argentina de la Mediana Empresa, su presidente Ricardo Diab planteó que el Mercosur debería adquirir mayor trascendencia y superar las trabas que todavía dificultan la circulación de personas, bienes y servicios.