La reelección de Lula dejó lecciones para las campañas políticas en Córdoba

La segunda vuelta presidencial de Brasil mostró que un oficialismo puede conservar el poder, aunque también necesita construir una expectativa de cambio y fortalecer su estrategia digital.

Luiz Inácio Lula da Silva fue reelecto presidente de Brasil en una elección que abrió nuevas discusiones sobre las estrategias proselitistas y comenzó a ser analizada por dirigentes oficialistas y opositores de Córdoba.

El resultado ofrece al peronismo cordobés un argumento favorable: los oficialismos también pueden ganar. Sin embargo, Lula no basó su triunfo únicamente en la defensa de su gestión, sino que logró instalar una expectativa renovada durante las últimas tres semanas de campaña.

Otro aspecto observado es la coalición que llevó como compañero de fórmula al otrora opositor Gerardo Alckmin. Esa construcción es conocida en el Panal, aunque también puede convertirse en una amenaza si Juez, De Loredo y Bornoroni avanzan en un esquema similar para reunir a la oposición.

El Partido de los Trabajadores combinó la estructura territorial de su aparato partidario con una estrategia digital que modificó la tendencia en las redes y contribuyó a movilizar a más de 10 millones de ciudadanos. En Córdoba, el PJ mantiene la apuesta por el trabajo territorial, considerado decisivo para consolidar una base electoral, aunque insuficiente por sí solo para ganar una elección.

En el radicalismo, un dirigente destacó que Rodrigo de Loredo cuenta con facultades para avanzar en alianzas luego del Congreso partidario y sostuvo que esa posibilidad puede servir para organizar a la oposición. También diferenció su posición de la de Martín Llaryora: describió al precandidato como audaz y creativo, mientras que ubicó al gobernador en un rol más conservador. No obstante, señaló que la campaña de De Loredo todavía no logró imponer agenda con los spots del “DeLorean”.

El llaryorismo, por su parte, sostiene una estrategia basada en no tensar el discurso con Javier Milei, rechazar lo asociado al kirchnerismo y presentar al Gobierno provincial como amortiguador del ajuste nacional. En reuniones con funcionarios, un consultor cercano al Centro Cívico advirtió que, aunque las encuestas cuantitativas resultan alentadoras, los grupos de opinión expresan descontento económico, frustración y rechazo a una publicidad oficial centrada en el progreso y las obras. En paralelo, el ministro de Comunicación Daniel Pastore reunió en Villa Giardino a más de 400 creadores de contenido para unificar consignas destinadas a la disputa en redes y grupos de mensajería.

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