En la 32ª Conferencia Industrial, representantes de los sectores textil, audiovisual y citrícola señalaron obstáculos vinculados con la formación, el financiamiento, la infraestructura y los costos de producción.
Representantes de distintas ramas industriales coincidieron en que la Argentina cuenta con talento, conocimiento acumulado y capacidad empresaria, pero enfrenta condiciones estructurales que dificultan la inversión y la competencia internacional. El planteo surgió durante un panel de la 32ª Conferencia Industrial de la Unión Industrial Argentina (UIA), moderado por María Laura Bermúdez, directora ejecutiva de la entidad.
Gabriela Tala, empresaria textil y representante de Textiles Tala, sostuvo que la educación es necesaria para que las empresas puedan incorporar tecnología y responder a las nuevas demandas productivas. Advirtió que llegan trabajadores con falta de conocimientos básicos y reclamó fortalecer el financiamiento de la educación técnica, mejorar la formación docente y facilitar el acceso de las instituciones educativas a la tecnología disponible en las compañías.
La empresaria también mencionó dificultades relacionadas con la subfacturación y el dumping en las importaciones, la presión tributaria, los costos energéticos y el financiamiento. Afirmó que la apertura económica es necesaria, aunque consideró que debe estar acompañada por controles modernos que eviten la competencia desleal y, al mismo tiempo, permitan a las empresas argentinas exportar.
Desde el sector audiovisual, Nicolás Avruj, productor cinematográfico y miembro de la Cámara Argentina de la Industria Cinematográfica (CAIC), destacó la capacidad creativa y profesional del país, pero señaló que la producción cinematográfica cayó un 60% en los últimos años. Indicó que la actividad genera alrededor de 90.000 puestos de trabajo y reclamó incentivos fiscales similares a los aplicados en otros países, donde los mecanismos conocidos como tax rebate y cash rebate permiten recuperar entre el 25% y el 40% de la inversión.
Avruj agregó que, según estudios realizados en la Ciudad de Buenos Aires, cada dólar invertido en una producción audiovisual genera un efecto multiplicador de 16 veces en la economía real. También pidió mejorar el acceso al crédito y que los bancos desarrollen herramientas para evaluar proyectos cuyo principal activo puede estar constituido por contenidos y derechos. Como ejemplo de la pérdida de actividad local, mencionó producciones vinculadas con historias argentinas que se realizan en Uruguay por sus condiciones económicas favorables.
Roberto Sánchez Loria, titular de la Asociación Citrícola del Noroeste Argentino (ACNOA), afirmó que el complejo limonero lleva más de 40 años de desarrollo, exporta más del 90% de su producción y tiene una posición destacada a nivel mundial. Para sostener los mercados alcanzados, pidió mejoras en el transporte multimodal, los ferrocarriles, las hidrovías y las rutas, además de la aplicación de bitrenes y una provisión estable de gas. También destacó las oportunidades de expansión comercial con China y la India y la necesidad de avanzar en negociaciones bilaterales, aranceles y cuestiones regulatorias.
En el cierre, Bermúdez enumeró como parte de la agenda de la UIA los temas tributarios, el acceso al crédito, la infraestructura, la energía, la logística, las negociaciones internacionales y los mecanismos contra la competencia desleal. El objetivo planteado fue convertir los diagnósticos sectoriales en propuestas concretas para mejorar las condiciones de producción y exportación.