La fecha que más circula es el 28 de marzo, Domingo de Pascua. El gobernador busca separar la disputa provincial de la agenda nacional y este martes participará de la Conferencia Industrial de la UIA.
El Gobierno de Córdoba mantiene en reserva la fecha de las elecciones para gobernador y legisladores. La decisión corresponde exclusivamente a Martín Llaryora y el calendario vigente le permite convocar los comicios desde fines de marzo. El mandatario afirmó públicamente que todavía no definió el día y que no modificará la ley electoral.
La alternativa que más fuerza tomó es el domingo 28 de marzo de 2027, Domingo de Pascua, más de seis meses antes de las elecciones presidenciales. Esa fecha quedaría ubicada entre el feriado del 24 de marzo, miércoles de Semana Santa, y el del viernes 2 de abril, Día del Veterano y de los Caídos en Malvinas. En el oficialismo también analizan hacer coincidir la elección provincial con la convocatoria de la ciudad de Córdoba para elegir al sucesor del intendente peronista Daniel Passerini.
El eventual adelantamiento apunta a que la ciudadanía evalúe la gestión provincial y no la disputa entre Javier Milei y el peronismo. En las legislativas de octubre de 2025, La Libertad Avanza se impuso en Córdoba y dejó en segundo lugar a la lista encabezada por Juan Schiaretti. Las mediciones difundidas ubican a Llaryora primero y a Gabriel Bornoroni tercero, aunque también señalan que una oposición unificada reduciría la diferencia.
La oposición no peronista tendrá este jueves una primera foto conjunta en La Falda, donde se reunirán representantes de La Libertad Avanza, el PRO, el Frente Cívico y Primero la Gente en Punilla. Está prevista la presencia de Luis Juez, Gabriel Bornoroni y Oscar Tamis. La UCR no participa por ahora de esas conversaciones. El encuentro busca ordenar la oferta para las municipales del 14 de marzo, aunque también es considerado un ensayo de una eventual alianza para disputar la gobernación. En la Casa Rosada, mientras tanto, ya definieron competir por Córdoba y promueven la construcción entre Bornoroni y Juez.
La situación económica provincial es otro factor considerado para adelantar la votación. Córdoba acumula meses de caída real de la coparticipación federal y registra un retroceso de la recaudación propia por la menor actividad y el descenso del consumo. Llaryora reunió a su gabinete y sumó controles sobre el gasto de los ministerios. La provincia también enfrenta cierres de empresas e industrias, reclamos de intendentes radicales por la reducción de fondos y negociaciones salariales cada vez más tensas.
La relación con la Nación atraviesa además un momento de tensión por los subsidios al transporte. Llaryora cuestionó que se amplíen las compensaciones para las empresas de colectivos del AMBA mientras los usuarios y gobiernos del interior afrontan el costo del servicio. Una resolución de la Secretaría de Transporte formalizó aportes por más de $38.800 millones. El gobernador expondrá este martes en la Conferencia Industrial de la UIA, junto con Luis Caputo, Diego Santilli y otros mandatarios provinciales. En paralelo, un sector del peronismo cordobés alineado con Axel Kicillof reclama abandonar la llamada avenida del medio y construir la unidad del justicialismo rumbo a 2027.